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Relatoría de juzgamiento del Premio Gabo categoría Cobertura

24 Octubre, 2017
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Por Laura Anaya Garrido

Introducción

Los periodistas Héctor Feliciano (Puerto Rico), Adelino Gomes (Portugal) y Marcela Turati (México), se reunieron en Cartagena de Indias el 11 y 12 de agosto para revisar los trabajos preseleccionados al Premio Gabo en la categoría Cobertura.

En la categoría se postularon 279 trabajos: pasaron la primera ronda 159, a segunda 98 y a la tercera 21. Estos últimos son los que llegaron a manos de Feliciano, Gomes y Turati y entre ellos debían escoger a los 10 nominados, tres finalistas y el ganador. Así fue el proceso.

Conoce a los nominados al Premio Gabo 2017.

Conoce a los finalistas del Premio Gabo 2017.

Antes de llegar a Cartagena, los jurados habían revisado las 21 propuestas finales, por lo que decidieron comenzar observando cada título para descartar uno a uno los trabajos que no encajaban en la categoría de Cobertura. Así, primero se eliminaron tres propuestas y luego la lista se fue reduciendo hasta llegar a los nominados, con textos provenientes de ocho países de Iberoamérica. “La tarea no es nada fácil –dijo Héctor Feliciano-, hay que destacar la calidad de los trabajos recibidos, la calidad del periodismo que se ha propuesto aquí”.

Tras evaluar la estructura narrativa de los textos y los recursos audiovisuales y gráficos, cada jurado expuso sus argumentos y juntos eligieron los tres trabajos finalistas: El mapa de la muerte: 15 años de homicidios en Cali (ganador), Cómo agentes del Estado participaron en la quema de 41 niñas y Dudosa filantropía desde la Asamblea.

¿Qué es cobertura?

La pregunta apareció varias veces en la mesa de trabajo. Incluso, Adelino Gomes manifestó la importancia y urgencia de dar una definición clara al concepto, para que sea aplicada desde las primeras etapas de juzgamiento y no existan dudas al respecto en ningún trabajo que llegue a la ronda final. ¿Es cobertura seguir un acontecimiento y su evolución, al calor de la noticia diaria? ¿O hacer cobertura es pensar en un tema e investigarlo a profundidad, aunque no esté necesariamente relacionado con la coyuntura noticiosa del país? ¿O puede ser ambas cosas?

Entre los nominados quedaron trabajos de largo aliento, incluso investigados y reporteados durante años, así como también cubrimientos del día a día, así que ambas opciones podrían ser válidas. Lee aquí la definición de Cobertura según las bases del Premio Gabo.

El jurado destacó la labor del equipo del diario El País, de Cali, Colombia, que siguió durante dos años los homicidios ocurridos en esa ciudad y las dinámicas alrededor de dichos crímenes, para finalmente entregar El mapa de la muerte: 15 años de homicidios en Cali (Ossiel Villada y equipo, Colombia).

Para el jurado, el valor de la pieza es precisamente ese: que se constituye en una completa radiografía de los asesinatos cometidos en los últimos 15 años. Se muestran las etapas de la violencia en la ciudad, el perfil de las víctimas y su ubicación, el seguimiento día a día en la escena del crimen, los cambios en el mundo criminal, los actores, las rutas de las armas, llevando al lector al terreno y dándole claves para entender el fenómeno. El País expone un tema que ya ha sido tratado muchas veces por la prensa y le da un giro nuevo, abarcador y que se aúna bien con el uso de la tecnología, con mapas, infografías, videos y estadísticas.

En cuanto a los finalistas, en Cómo agentes del Estado participaron en la quema de 41 niñas (Martín Rodríguez Pellecer y equipo, Guatemala), el diario digital Nómada comienza exponiendo lo que pudo ser la nota de una tragedia y gracias al reporteo tenaz al calor de la noticia, lo revela como un problema político y social, marcado por la negligencia, abandono y abuso del Estado hacia la población más vulnerable. Una cobertura de 17 días al calor de la noticia.

Este trabajo es un ejemplo de cómo cubrir un acontecimiento, seguirlo rigurosamente día a día, sin perder el norte en cuanto a la estructura narrativa. “Es cobertura, cobertura, porque va al ritmo del desarrollo de la noticia”, dice Marcela Turati.

Dudosa filantropía desde la Asamblea (Mary Triny Zea, Panamá), del periódico La Prensa, aborda la corrupción de primer nivel en Panamá desde todos los frentes, sin temor a desafiar y a destapar las malas prácticas de los políticos y del poder económico en un país pequeño. Para el jurado, la periodista, que asumió toda la reportería sobre terreno e investigación de datos, logró con gran tenacidad, perseverancia y con medios limitados, un trabajo riguroso e incisivo, empujando a las autoridades nacionales a investigar sus revelaciones.

Un elemento en común de estas tres piezas es la temporalidad: aunque el de Colombia fue investigado durante dos años por los periodistas y abarcó el desarrollo de los asesinatos durante 15 años, el de Panamá expuso la corrupción de la Asamblea mediante la publicación de notas durante más de un mes y el de Guatemala reportó un incendio en el que murieron 41 niñas y lo siguió por 17 días. “Los tres fueron osados, cada trabajo abordó su tema de la mejor manera en su tiempo”, explicó Héctor Feliciano.

Nominados: temas “grandes, diversos y sabios”

Los países representados en los diez nominados de Cobertura son: Colombia, Panamá, España, México, Brasil, Perú y Guatemala. Los equipos que se postularon abordaron temas coyunturales que impactan en la vida del ciudadano de a pie y, para los jurados, el periodismo de la región debe seguir volcándose a este tipo de tópicos.

El jurado considera que la violencia tiene continuar narrándose e investigándose mientras persista en nuestras sociedades, así como la negligencia institucional, el abandono estatal, la corrupción política, los cultivos ilícitos, el narcotráfico, el desplazamiento forzado, la Amazonía y sus problemáticas, la esclavitud que sobrevive en estos tiempos y las dinámicas políticas complejas como el Proceso de Paz y el posconflicto en Colombia.

Para Héctor Feliciano, La coca y la paz, de Ginna Morelo y equipo para el diario El Tiempo (Colombia), es un claro ejemplo de “periodismo del futuro”: tiene texto, televisión, radio y gráficos. “Es un tema muy difícil de explicar, y aquí nos entregan muchos recursos para que cualquier ciudadano entienda cuál es el problema. Además, da voz a esta población invisibilizada que son los cocaleros”, apuntó Turati. “Todo es informativo y al mismo tiempo seductor, y no hay ni una señal de sensacionalismo. El espectáculo está al servicio de la información”, agregó Gomes.

Por otro lado, los jurados encontraron un gran mérito en la propuesta de La Silla Vacía, Todo lo que necesita saber sobre el Acuerdo con las Farc (Juan Esteban Lewin Pinzón y equipo), porque puso la creatividad y la tecnología al servicio de los colombianos: pretendió dar al ciudadano todas las herramientas y argumentos para que tomara una decisión sobre si aprobar o no los Acuerdos de Paz entre entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc. “Tomó todos los rumores y los tradujo en preguntas, y el resultado fue un trabajo de referencia cargado con pura información, información que no está sesgada y que quería ayudar a los colombianos a votar por el Sí o por el No, lo cual es fundamental en un país tan polarizado”, anotó Turati.

Patrimonio S.A (Aramis Castro y equipo, Perú), de Convoca, “combina los géneros convencionales con las herramientas interactivas y tiene un resultado monumental, completo, porque revela lo que los legisladores habían querido ocultar y ellos han apelado a los lectores para que denuncien también, aunque no he comprendido si lo usaron”, afirmó Adelino. Visualmente es agradable y útil.

De Profissão Madereiro (Ana Aranha y equipo, para Repórter Brasil), subrayaron que es un buen reportaje, con excelentes narraciones. “Se va con las grandes empresas y te muestra el lado humano (de la tala en la Amazonía). Está muy bien contado, tiene informes, cuestiona a las empresas, tiene reportería y propone una solución. Se nutre de reportes y el trabajo de campo es profundo, tanto que el lector sufre con los madereros”, aseguró Marcela Turati.

El mensaje

El periodismo actual tiene tres líneas generales: un “periodismo viejo o de base”, que privilegia la reportería, el trabajo de calle, la búsqueda, la entrevista, el manejo de las fuentes, etc; otro que se basa más en tecnología y los datos para describir realidades; y un tercero que combina los dos primeros. Los tres están reflejados en los nominados de la categoría Cobertura y de ninguna manera deben reñir. Si bien las herramientas tecnológicas complementan las historias y ayudan a contarlas mejor, la falta de recursos económicos o tecnológicos no debe impedir hacer periodismo de calidad.

Esta selección es un espaldarazo al periodismo de calidad que se hace en Iberoamérica, un incentivo a ese periodista que se ha confrontado con el deber de narrar lo que le pasa a sus conciudadanos, pero que no tiene recursos grandes y pone todas las armas del periodismo como el rigor, el coraje y la valentía ante todos los riesgos. “Esto no es ni tecnológico, ni otra cosa. Nuestros patrones no pueden darnos esto, es individual, ese periodismo inicial, ese viejo periodismo”, apunta Adelino Gomes, aclarando que ese “viejo periodismo” debe cohabitar con el periodismo de datos y con las herramientas tecnológicas, y que esa combinación es el periodismo del futuro. “Siempre que puedan juntar lo sencillo con la tecnología lo deben hacer, porque así tienen lo mejor, pero al final el periodismo debe vencer”, siguió Adelino.

Perfiles de los jurados

Héctor Feliciano (Puerto Rico)

Es licenciado en Historia por la Universidad de Brandeis, tiene una maestría de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia y un diplomado doctoral en Literatura Comparada de la Universidad de París. Ha colaborado en El País, Clarín, The Washington Post, Los Angeles Times, y en las revistas Etiqueta Negra, Letras Libres y El Malpensante.

Es autor de El Museo desaparecido, una investigación periodística sobre el saqueo de arte realizado por los nazis, obra por la que la Universidad de Columbia le otorgó la beca del National Arts Journalism Fellowship Program (NAJP). También ha sido miembro del Comité de expertos de la Comisión Presidencial de Bienes del Holocausto en los Estados Unidos (Presidential Commission on Holocaust Assets in the United States) creada durante el mandato de Bill Clinton. En 1999 organizó el primer simposio sobre la propiedad cultural y el patrimonio en la Universidad de Columbia. En la FNPI ha dirigido talleres de periodismo sobre temas de cultura. Ha sido editor y coordinador de los libros Las mejores crónicas de América Latina II y Gabo periodista.

Adelino Gomes (Portugal)

Estudió Filosofía y Derecho en la Universidad de Lisboa, carreras que nunca concluyó para dedicarse al periodismo. Fue locutor, director de información y realizador de programas de radio. Se destacó como periodista en Revolución de los Claveles, trabajó como reportero en RTP en el periodo más delicado de la Revolución. Ha trabajado en el diario Público, medio que ayudó a fundar en 1989 y del que fue director adjunto y editor general.

Es autor de varios libros de periodismo y ha sido profesor de la Escuela Superior de Comunicación Social de Lisboa y la Escuela de Periodismo de Porto. Es Doctor en Sociología y recientemente se ha dedicado a la formación de jóvenes periodistas.

Marcela Turati (México)

Periodista que cubre asuntos relacionados con derechos humanos, especializada en las víctimas de la narcoviolencia. Co-fundadora de la Red Periodistas de a Pie, dedicada a la creación de redes de trabajo y seguridad para periodistas, y del laboratorio de innovación e investigación periodística Quinto Elemento Lab. Autora de Fuego Cruzado: las víctimas atrapadas en la guerra del narco y coordinadora de libros y proyectos colectivos sobre la violencia mexicana como el sitio Másde72. Ganadora del Reconocimiento de Excelencia de la FNPI en 2014 y el Premio a la conciencia e integridad en el periodismo de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard.

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