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25 Octubre, 2017

El Festival Gabo  fue el momento para conocer a los ganadores del Premio
Gabriel García Márquez de Periodismo en sus categorías de concurso: Texto,
Imagen, Cobertura e Innovación. Los autores de los 12 trabajos finalistas estuvieron
en la Maratón de las mejores historias de Iberoamérica compartiendo sus experiencias, junto a un jurado de la ronda final del juzgamiento.

En esta galería: Florencia Coelho (Argentina), Germán Andino (México) y María Cristina Castro (Colombia), finalistas de la categoría Innovación, junto a la jurado Daniela Pinheiro (Brasil); Consuelo Morales (México), Javier Bauluz (España) y Mauricio Monteiro (Brasil), finalistas de la categoría Imagen, junto a la jurado Ana Cristina Navarro (Colombia); Alberto Arce (España), Consuelo Dieguez (Brasil) y Carlos Manuel Álvarez (Cuba) -en representación de Jorge Carrasco (Cuba)- finalistas de la categoría Texto, junto a la jurado Mónica González (Chile); Hugo Mario Cárdenas (Colombia), Martín Rodríguez Pellecer (Guatemala) y Mary Triny Zea (Panamá), finalistas de la categoría Cobertura, junto a la jurado Marcela Turati (México).

Sobre el Premio y Festival Gabo

Es convocado por la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación y la coherencia ética en el periodismo, con inspiración en los ideales y obra de Gabriel García Márquez y en la dinámica de innovación, creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia.

El Premio y el Festival son posibles gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y las empresas Bancolombia y el Grupo SURA y su filiales en América Latina.

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24 Octubre, 2017

Por Laura Anaya Garrido

Introducción

Los periodistas Héctor Feliciano (Puerto Rico), Adelino Gomes (Portugal) y Marcela Turati (México), se reunieron en Cartagena de Indias el 11 y 12 de agosto para revisar los trabajos preseleccionados al Premio Gabo en la categoría Cobertura.

En la categoría se postularon 279 trabajos: pasaron la primera ronda 159, a segunda 98 y a la tercera 21. Estos últimos son los que llegaron a manos de Feliciano, Gomes y Turati y entre ellos debían escoger a los 10 nominados, tres finalistas y el ganador. Así fue el proceso.

Conoce a los nominados al Premio Gabo 2017.

Conoce a los finalistas del Premio Gabo 2017.

Antes de llegar a Cartagena, los jurados habían revisado las 21 propuestas finales, por lo que decidieron comenzar observando cada título para descartar uno a uno los trabajos que no encajaban en la categoría de Cobertura. Así, primero se eliminaron tres propuestas y luego la lista se fue reduciendo hasta llegar a los nominados, con textos provenientes de ocho países de Iberoamérica. “La tarea no es nada fácil –dijo Héctor Feliciano-, hay que destacar la calidad de los trabajos recibidos, la calidad del periodismo que se ha propuesto aquí”.

Tras evaluar la estructura narrativa de los textos y los recursos audiovisuales y gráficos, cada jurado expuso sus argumentos y juntos eligieron los tres trabajos finalistas: El mapa de la muerte: 15 años de homicidios en Cali (ganador), Cómo agentes del Estado participaron en la quema de 41 niñas y Dudosa filantropía desde la Asamblea.

¿Qué es cobertura?

La pregunta apareció varias veces en la mesa de trabajo. Incluso, Adelino Gomes manifestó la importancia y urgencia de dar una definición clara al concepto, para que sea aplicada desde las primeras etapas de juzgamiento y no existan dudas al respecto en ningún trabajo que llegue a la ronda final. ¿Es cobertura seguir un acontecimiento y su evolución, al calor de la noticia diaria? ¿O hacer cobertura es pensar en un tema e investigarlo a profundidad, aunque no esté necesariamente relacionado con la coyuntura noticiosa del país? ¿O puede ser ambas cosas?

Entre los nominados quedaron trabajos de largo aliento, incluso investigados y reporteados durante años, así como también cubrimientos del día a día, así que ambas opciones podrían ser válidas. Lee aquí la definición de Cobertura según las bases del Premio Gabo.

El jurado destacó la labor del equipo del diario El País, de Cali, Colombia, que siguió durante dos años los homicidios ocurridos en esa ciudad y las dinámicas alrededor de dichos crímenes, para finalmente entregar El mapa de la muerte: 15 años de homicidios en Cali (Ossiel Villada y equipo, Colombia).

Para el jurado, el valor de la pieza es precisamente ese: que se constituye en una completa radiografía de los asesinatos cometidos en los últimos 15 años. Se muestran las etapas de la violencia en la ciudad, el perfil de las víctimas y su ubicación, el seguimiento día a día en la escena del crimen, los cambios en el mundo criminal, los actores, las rutas de las armas, llevando al lector al terreno y dándole claves para entender el fenómeno. El País expone un tema que ya ha sido tratado muchas veces por la prensa y le da un giro nuevo, abarcador y que se aúna bien con el uso de la tecnología, con mapas, infografías, videos y estadísticas.

En cuanto a los finalistas, en Cómo agentes del Estado participaron en la quema de 41 niñas (Martín Rodríguez Pellecer y equipo, Guatemala), el diario digital Nómada comienza exponiendo lo que pudo ser la nota de una tragedia y gracias al reporteo tenaz al calor de la noticia, lo revela como un problema político y social, marcado por la negligencia, abandono y abuso del Estado hacia la población más vulnerable. Una cobertura de 17 días al calor de la noticia.

Este trabajo es un ejemplo de cómo cubrir un acontecimiento, seguirlo rigurosamente día a día, sin perder el norte en cuanto a la estructura narrativa. “Es cobertura, cobertura, porque va al ritmo del desarrollo de la noticia”, dice Marcela Turati.

Dudosa filantropía desde la Asamblea (Mary Triny Zea, Panamá), del periódico La Prensa, aborda la corrupción de primer nivel en Panamá desde todos los frentes, sin temor a desafiar y a destapar las malas prácticas de los políticos y del poder económico en un país pequeño. Para el jurado, la periodista, que asumió toda la reportería sobre terreno e investigación de datos, logró con gran tenacidad, perseverancia y con medios limitados, un trabajo riguroso e incisivo, empujando a las autoridades nacionales a investigar sus revelaciones.

Un elemento en común de estas tres piezas es la temporalidad: aunque el de Colombia fue investigado durante dos años por los periodistas y abarcó el desarrollo de los asesinatos durante 15 años, el de Panamá expuso la corrupción de la Asamblea mediante la publicación de notas durante más de un mes y el de Guatemala reportó un incendio en el que murieron 41 niñas y lo siguió por 17 días. “Los tres fueron osados, cada trabajo abordó su tema de la mejor manera en su tiempo”, explicó Héctor Feliciano.

Nominados: temas “grandes, diversos y sabios”

Los países representados en los diez nominados de Cobertura son: Colombia, Panamá, España, México, Brasil, Perú y Guatemala. Los equipos que se postularon abordaron temas coyunturales que impactan en la vida del ciudadano de a pie y, para los jurados, el periodismo de la región debe seguir volcándose a este tipo de tópicos.

El jurado considera que la violencia tiene continuar narrándose e investigándose mientras persista en nuestras sociedades, así como la negligencia institucional, el abandono estatal, la corrupción política, los cultivos ilícitos, el narcotráfico, el desplazamiento forzado, la Amazonía y sus problemáticas, la esclavitud que sobrevive en estos tiempos y las dinámicas políticas complejas como el Proceso de Paz y el posconflicto en Colombia.

Para Héctor Feliciano, La coca y la paz, de Ginna Morelo y equipo para el diario El Tiempo (Colombia), es un claro ejemplo de “periodismo del futuro”: tiene texto, televisión, radio y gráficos. “Es un tema muy difícil de explicar, y aquí nos entregan muchos recursos para que cualquier ciudadano entienda cuál es el problema. Además, da voz a esta población invisibilizada que son los cocaleros”, apuntó Turati. “Todo es informativo y al mismo tiempo seductor, y no hay ni una señal de sensacionalismo. El espectáculo está al servicio de la información”, agregó Gomes.

Por otro lado, los jurados encontraron un gran mérito en la propuesta de La Silla Vacía, Todo lo que necesita saber sobre el Acuerdo con las Farc (Juan Esteban Lewin Pinzón y equipo), porque puso la creatividad y la tecnología al servicio de los colombianos: pretendió dar al ciudadano todas las herramientas y argumentos para que tomara una decisión sobre si aprobar o no los Acuerdos de Paz entre entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc. “Tomó todos los rumores y los tradujo en preguntas, y el resultado fue un trabajo de referencia cargado con pura información, información que no está sesgada y que quería ayudar a los colombianos a votar por el Sí o por el No, lo cual es fundamental en un país tan polarizado”, anotó Turati.

Patrimonio S.A (Aramis Castro y equipo, Perú), de Convoca, “combina los géneros convencionales con las herramientas interactivas y tiene un resultado monumental, completo, porque revela lo que los legisladores habían querido ocultar y ellos han apelado a los lectores para que denuncien también, aunque no he comprendido si lo usaron”, afirmó Adelino. Visualmente es agradable y útil.

De Profissão Madereiro (Ana Aranha y equipo, para Repórter Brasil), subrayaron que es un buen reportaje, con excelentes narraciones. “Se va con las grandes empresas y te muestra el lado humano (de la tala en la Amazonía). Está muy bien contado, tiene informes, cuestiona a las empresas, tiene reportería y propone una solución. Se nutre de reportes y el trabajo de campo es profundo, tanto que el lector sufre con los madereros”, aseguró Marcela Turati.

El mensaje

El periodismo actual tiene tres líneas generales: un “periodismo viejo o de base”, que privilegia la reportería, el trabajo de calle, la búsqueda, la entrevista, el manejo de las fuentes, etc; otro que se basa más en tecnología y los datos para describir realidades; y un tercero que combina los dos primeros. Los tres están reflejados en los nominados de la categoría Cobertura y de ninguna manera deben reñir. Si bien las herramientas tecnológicas complementan las historias y ayudan a contarlas mejor, la falta de recursos económicos o tecnológicos no debe impedir hacer periodismo de calidad.

Esta selección es un espaldarazo al periodismo de calidad que se hace en Iberoamérica, un incentivo a ese periodista que se ha confrontado con el deber de narrar lo que le pasa a sus conciudadanos, pero que no tiene recursos grandes y pone todas las armas del periodismo como el rigor, el coraje y la valentía ante todos los riesgos. “Esto no es ni tecnológico, ni otra cosa. Nuestros patrones no pueden darnos esto, es individual, ese periodismo inicial, ese viejo periodismo”, apunta Adelino Gomes, aclarando que ese “viejo periodismo” debe cohabitar con el periodismo de datos y con las herramientas tecnológicas, y que esa combinación es el periodismo del futuro. “Siempre que puedan juntar lo sencillo con la tecnología lo deben hacer, porque así tienen lo mejor, pero al final el periodismo debe vencer”, siguió Adelino.

Perfiles de los jurados

Héctor Feliciano (Puerto Rico)

Es licenciado en Historia por la Universidad de Brandeis, tiene una maestría de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia y un diplomado doctoral en Literatura Comparada de la Universidad de París. Ha colaborado en El País, Clarín, The Washington Post, Los Angeles Times, y en las revistas Etiqueta Negra, Letras Libres y El Malpensante.

Es autor de El Museo desaparecido, una investigación periodística sobre el saqueo de arte realizado por los nazis, obra por la que la Universidad de Columbia le otorgó la beca del National Arts Journalism Fellowship Program (NAJP). También ha sido miembro del Comité de expertos de la Comisión Presidencial de Bienes del Holocausto en los Estados Unidos (Presidential Commission on Holocaust Assets in the United States) creada durante el mandato de Bill Clinton. En 1999 organizó el primer simposio sobre la propiedad cultural y el patrimonio en la Universidad de Columbia. En la FNPI ha dirigido talleres de periodismo sobre temas de cultura. Ha sido editor y coordinador de los libros Las mejores crónicas de América Latina II y Gabo periodista.

Adelino Gomes (Portugal)

Estudió Filosofía y Derecho en la Universidad de Lisboa, carreras que nunca concluyó para dedicarse al periodismo. Fue locutor, director de información y realizador de programas de radio. Se destacó como periodista en Revolución de los Claveles, trabajó como reportero en RTP en el periodo más delicado de la Revolución. Ha trabajado en el diario Público, medio que ayudó a fundar en 1989 y del que fue director adjunto y editor general.

Es autor de varios libros de periodismo y ha sido profesor de la Escuela Superior de Comunicación Social de Lisboa y la Escuela de Periodismo de Porto. Es Doctor en Sociología y recientemente se ha dedicado a la formación de jóvenes periodistas.

Marcela Turati (México)

Periodista que cubre asuntos relacionados con derechos humanos, especializada en las víctimas de la narcoviolencia. Co-fundadora de la Red Periodistas de a Pie, dedicada a la creación de redes de trabajo y seguridad para periodistas, y del laboratorio de innovación e investigación periodística Quinto Elemento Lab. Autora de Fuego Cruzado: las víctimas atrapadas en la guerra del narco y coordinadora de libros y proyectos colectivos sobre la violencia mexicana como el sitio Másde72. Ganadora del Reconocimiento de Excelencia de la FNPI en 2014 y el Premio a la conciencia e integridad en el periodismo de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard.

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24 Octubre, 2017

Por Carolina Arteta Caballero

Introducción

Los jurados Jean François Fogel (Francia), Maria Catalina Colmenares (EEUU) y Daniela Pinheiro (Brasil) se reunieron en Cartagena de Indias el 11 y 12 de agosto para elegir a los finalistas y el ganador de la categoría Innovación del Premio Gabo 2017.

Durante la primera jornada, evaluaron los 15 trabajos preseleccionados por los jurados de la primera y segunda ronda entre un grupo de 209 piezas postuladas. Comenzaron por descartar los trabajos que consideraron improcedentes, y luego a evaluar juntos las características de los trabajos restantes. Al final del día, eligieron los 10 nominados.

Conoce a los nominados al Premio Gabo 2017.

Conoce a los finalistas del Premio Gabo 2017.

En la segunda jornada del juzgamiento, Fogel, Colmenares y Pinheiro evaluaron nuevamente la lista de trabajos seleccionados para decidir cuáles serían los tres trabajos a destacar. Estuvieron de acuerdo en que estaban ante un grupo de trabajos diverso en el que cada pieza resultaba innovadora en algún aspecto. Al final, eligieron tres trabajos con los que quisieron trasmitir los siguientes mensajes: la tecnología debe estar al servicio del periodismo; la investigación y la buena calidad de los textos son indispensables en todo trabajo periodístico; y el periodismo puede ser hecho en colaboración usando herramientas innovadoras.

Buscar el balance entre tecnología y periodismo

Desde el inicio del juzgamiento, los jurados reflexionaron acerca del valor que debían dar al uso de nuevas herramientas en los trabajos preseleccionados. Estuvieron de acuerdo en que la tecnología, ante todo, debe estar al servicio del periodismo, y que lo fundamental debe ser saber utilizar los recursos disponibles para que el trabajo transmita un mensaje al lector.

Frente a la duda de qué debían considerar innovación, decidieron acudir a las bases del premio. En este sentido, reforzaron la idea de que la distinción es “para el periodista o equipo que haya diseñado y puesto en práctica la iniciativa que merezca ser resaltada como la más valiosa contribución a una mejor práctica periodística, por el desarrollo de nuevos tipos de medios, contenidos, lenguajes, herramientas de visualización de datos y otros servicios, plataformas o aplicaciones, así como modelos de participación y relación con la audiencia”.

Politibot, un robot para Facebook Messenger y Telegram que suministra artículos, gráficos y encuestas a los usuarios, puso el debate del uso de la tecnología en el periodismo sobre la mesa. Los jurados no dudaron que el robot construido por Eduardo Suárez y su equipo para la época de elecciones en España es innovador en el contexto periodístico iberoamericano, pero debatieron acerca de la calidad de la información que suministra al público. La discusión de los jurados se centró en qué tan bien informado puede quedar un lector que decide acudir a este medio.

Jean François Fogel, quien dirige la maestría en gerencia de medios de la universidad Sciences Po, señaló que la calidad de un bot depende de su taxonomía y que en este caso había espacio para mejorar. Sin embargo, los jurados destacaron el gran potencial que tienen los bots tanto para construir herramientas para el uso del público como para agilizar procesos dentro de las redacciones. “En las próximas elecciones va a ser una tendencia fuerte”, anotó Daniela Pinheiro, periodista y editora de nuevos proyectos de la revista Piauí, de Brasil.

Los jurados resaltaron que gran parte de las piezas que se presentaron este año incluían gráficos y visualizaciones interactivas. Sin embargo, aclararon que para que estos elementos cumplan su función dentro de un trabajo periodístico deben ser de fácil lectura para el público. Por eso, a la hora de escoger qué visualizaciones utilizar, Maria Catalina Colmenares –quien es Program Officer para Latinoamérica en el Media Development Investment Fund– aconsejó a los periodistas preguntarse para qué le sirven al lector y qué propósito cumplen dentro del contenido periodístico que se quiere presentar.

En el especial 10 años de guerra contra el narco del equipo de Animal Político, de México, subrayaron que los gráficos cumplen una doble función: permiten que el público conozca las características de quienes han sido víctimas de la guerra contra las drogas, y generan empatía en el público. “Es una buena idea, porque al final lo que muchas personas buscan en este tipo de historias de violencia y narcotráfico es entender qué quiere decir esto en su vida”, dijo la editora de la revista Piauí. Además, resaltaron que el especial –que analiza el impacto de la estrategia de lucha contra el crimen organizado que puso en marcha el Gobierno mexicano hace una década– demuestra una búsqueda por aportar una mirada distinta a un tema crucial en ese país.

Llegados a este punto, también discutieron acerca del uso de las bases de datos en los trabajos postulados. “Creo que es una gran confusión que hay en estos momentos. [Algunas veces se piensa] que con tener una base de datos ya se soluciona todo, pero a partir de ahí es que hay que empezar a trabajar”, anotó Jean François Fogel. Luego de debatir sobre el valor y la utilidad de las bases de datos, los tres jurados estuvieron de acuerdo en que a la hora de publicarlas el periodista debe orientar al lector para lograr que esta le diga algo. “Hay que pensar en la audiencia y que, al final, el producto que entregamos debe ser periodístico”, resumió Fogel.

En ese sentido, resaltaron el hecho de que el Tuitaço do impeachment de Dilma Rousseff na Câmara dos Deputados, postulado por Agência Lupa, de Brasil, fue el resultado de un trabajo de tres semanas en la que el equipo de periodistas cruzó bases de datos para contrastar la forma en que votaron los diputados (a favor o en contra de la salida de la Presidenta del poder) con sus historiales con la justicia. “Era algo que el público no tenía. Hasta ese momento a nadie se le había ocurrido que se podía poner esa información en la palestra pública para que la gente supiera en ese momento quiénes de ellos estaban siendo investigados”, señaló Maria Catalina Colmenares. En este caso, Daniela Pinheiro se declaró impedida al tener un conflicto de interés por trabajar con una de las autoras.

Dos años de análisis de las escuchas de Nisman, postulado por Florencia Coelho de La Nación, de Argentina, fue el trabajo de análisis de datos más innovador para el jurado. Para concretar esta investigación, el equipo de periodistas de La Nación Data trabajó con más de 120 voluntarios que colaboraron en la depuración y clasificación de 40.000 escuchas telefónicas a través de una plataforma creada con este fin. “Para producir esto armaron un dispositivo técnico humano que es poco común. Es una verdadera innovación”, señaló Fogel.

La presentación de los audios también es reveladora y rompe con la forma en que se suelen cubrir las causas judiciales al poner a disposición de la audiencia información a la que no se suele tener acceso. “Cuando tenemos un informe judicial, el público suele escuchar qué dicen los medios. Esto es nuevo. La gente puede hacer las escuchas”, agregó el periodista francés.

Concluyen que en este caso la relevancia del tema es indiscutible, y que este especial es un trabajo de referencia para el cubrimiento de un tema como el caso de la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, un hecho que estremeció a la sociedad argentina. “Es inspirador. Pensé en todos los temas con los que pude hacer algo así”, dijo Pinheiro.

No dejar de investigar

Durante las jornadas de deliberación, Colmenares, Fogel y Pinheiro se preguntaron si estarían dejando por fuera buenas investigaciones periodísticas por falta de elementos innovadores. Evaluaron nuevamente la lista de postulaciones que recibieron en busca de trabajos bien redactados y documentados. Al final, consideraron que una investigación cuidadosa y en profundidad es la base de un buen producto periodístico y que, en este sentido, al innovar no se debe dejar de lado el trabajo investigativo.

Minas, el enemigo oculto, presentado por Laura Campos Encinales de Revista Semana, se destacó por la documentación e investigación del tema por parte del equipo de periodistas. Los jurados acordaron que los videos y los testimonios aportan conocimiento y dan contexto sobre un tema conocido, pero que sigue vigente en Colombia. “Hay historias individuales, pero también hay historias que relatan el desarrollo de la guerra”, señaló Colmenares.

Por otro lado, el proyecto 100 de Agência Pública, de Brasil, cuenta las historias de 100 familias de Río de Janeiro que fueron sacadas de sus casas por el gobierno para la construcción de los escenarios deportivos para los Juegos Olímpicos de 2016. Los testimonios de los protagonistas de cada historia –que fueron grabados desde celulares y cámaras digitales– constituyen una base de datos viva que el lector puede explorar utilizando distintos filtros. Para los jurados, este trabajo es destacable porque logra visibilizar una tragedia a la que las autoridades en Brasil dieron la espalda. Además, es un ejemplo de periodismo colaborativo en el que participaron estudiantes y periodistas extranjeros.

El especial Vacaciones en aguas de nadie publicado por Univisión Noticias es una investigación sobre el negocio de los cruceros en el mundo. El tema de la investigación y el detalle con el que fueron analizados los impactos del negocio fueron los principales argumentos para que el trabajo postulado por Ronny Rojas resultara incluido dentro de los nominados. “Está bien hecho. Demuestra que investigaron profundamente el tema”, señaló Colmenares.

Una de las observaciones más recurrentes de los jurados durante las dos jornadas de deliberación fue la importancia de lograr que los elementos que componen un trabajo multimedia tuvieran armonía. Señalaron que para lograrlo es necesario cuidar el diseño, organizar el contenido para que el lector sepa por dónde empezar, elegir qué información es realmente indispensable para entender el tema, y finalmente, simplificar la navegación.

En este sentido, el especial Agua Bendita de Semana.com, de Colombia, es para los jurados una referencia de un especial multimedia bien logrado. Destacaron que el equipo dirigido por María Cristina Castro logra eludir el peligro de la fragmentación del relato digital al conseguir una misma tonalidad visual en su tratamiento de los colores e imágenes. Al final, el lector puede dimensionar la reducción de los recursos hídricos en Colombia.

Reconocieron que a pesar de que es un tipo de especial multimedia que parece común en los medios, este consigue con éxito lo que muchos intentan: presentar un contenido de gran calidad (textos, imágenes, gráficos y videos) de una forma que resulte intuitiva para los lectores. “La innovación está en la narrativa que logra construir”, señaló Jean François Fogel.

Buscar nuevas formas de narrar

Detrás del paraíso, postulado por Angelo Attanasio, de España, es un “newsgame” en el que el público elige conocer –por medio de videos, fotos, audios, juegos y cuestionarios– un destino turístico que cada año recibe una gran cantidad de turistas (las opciones son Tailandia, Zanzíbar o República Dominicana). El especial llamó la atención de los jurados por permitir a los lectores interactuar con el contenido de la historia. “Los cuestionarios son interesantes, porque detienen la narración y dan contexto”, apuntó Daniela Pinheiro. Sin embargo, recomendaron a los periodistas cuidar la capacidad de que los trabajos se adapten a distintas pantallas y programas operativos.

El hábito de la mordaza es para los jurados un verdadero ejemplo de abordar de forma innovadora un tema indispensable. El hondureño Germán Andino creó un enorme comic que combina dramáticas ilustraciones con pequeños audios que ofrecen una visión renovada al tema ya conocido de la violencia y las drogas en Centroamérica. Afirman que cada historia debe encontrar la forma de ser narrada, y eso fue justo lo que hizo su autor. “El gran mérito es que no se parece a nada que hayamos visto antes”, apuntó Jean François Fogel. Además, el periodista salió de su comodidad para investigar el tema en barrios peligrosos de Honduras para concretar –lo que llamaron– una aventura periodística. “No improvisó, sino que trabajó y reunió un equipo de gente competente”, agregó Pinheiro.

Desde el inicio del proceso de juzgamiento, el trabajo de Andino se destacó por el impacto de la narración y valor artístico de los dibujos es indiscutible. Sin embargo, fue hacia el final de la segunda jornada que los jurados se decidieron por elegirlo como ganador. El hábito de la mordaza es un trabajo inspirador que demuestra cómo un periodista encuentra un camino para contar una historia que tenía dentro.

Perfiles de los jurados

Jean François Fogel (Francia)

Director de la maestría en gerencia de medios de la universidad Sciences Po.

Trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération y el semanal Le Point. Paralelo a su carrera como periodista, trabajó como asesor de empresas de prensa. También asesoró la dirección del diario Le Monde.

En 2010 se dedicó a renovar los seis sitios de los diarios del grupo francés SudOuest, donde continúa siendo asesor de la estrategia digital. En los últimos años se encargó de la creación de una plataforma de información digital para el grupo France Televisions, una de las tres más importantes de Francia. Hace parte del equipo pedagógico de la escuela de periodismo y es director de la maestría en gerencia de medios de la universidad Sciences Po. Ha publicado varios libros sobre literatura francesa y de América Latina.

Maria Catalina Colmenares (EEUU)

Ingeniera industrial con maestría en gestión pública por Columbia University. Ha estado involucrada en medios de comunicación desde niña gracias a La Opinión, un diario colombiano que maneja su familia. Se desempeña como Program Officer para Latinoamérica en el Media Development Investment Fund, cuyo propósito es invertir en compañías de medios de comunicación independientes en todo el mundo y es miembro de la mesa directiva de Sembramedia, organización que apoya el emprendimiento de medios digitales.

Daniela Pinheiro (Brasil)

Periodista. Escribe en la revista Piauí desde 2007 y es editora de nuevos proyectos para esa revista. Es coautora de Vultos da República de la Companhia das Letras. Fue fellow John S. Knight en la Universidad de Stanford entre 2015 y 2016. Ha ganado cuatro veces el premio Mulher IMPRENSA y dos veces el Premio Comunique como mejor reportera de medios escritos en Brasil.

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24 Octubre, 2017

Por Gabriel Jaime García

Introducción

El jurado de la categoría de Imagen del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, integrado por Ana Cristina Navarro (Colombia), Claudi Carreras (España) y Germán Rey (Colombia), se reunió en Cartagena de Indias el 11 y 12 de agosto de 2017 para revisar los trabajos preseleccionados a esta categoría.

El jurado eligió a los 10 nominados, tres finalistas y el ganador de la categoría entre 20 trabajos publicados en diez países de Iberoamérica que llegaron a la última ronda de selección tras avanzar en dos fases anteriores, entre 214 piezas que se postularon.

Conoce a los nominados al Premio Gabo 2017.

Conoce a los finalistas del Premio Gabo 2017.

Los tres periodistas analizaron y valoraron el trabajo de investigación que se evidenció detrás de cada pieza. Las obras finalistas destacaron entre las otras postulaciones, además de la calidad visual y estética, por su capacidad de retratar el valor social e histórico de las realidades complejas de los países de la región.

Con el fin de avanzar de forma práctica, decidieron clasificar los trabajos entre los que podrían ingresar a los 10 nominados y los que se quedarían por fuera, de acuerdo a los análisis que cada uno hizo previo a la jornada de juzgamiento. Así, tras repasar todos los títulos de las piezas, resultaron 9 nominados y solo tuvieron que volver para elegir al décimo.

Entre los tres finalistas resultaron un trabajo fotográfico, uno de narrativa fragmentada (convergen la fotografía con crónicas y otros géneros periodísticos) y un documental.

¿Cómo valorar la imagen?

Este fue uno de los cuestionamientos que el jurado de la categoría Imagen del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo se hizo durante la valoración de los diferentes trabajos.

Desde el principio, Ana Cristina Navarro, Claudi Carreras y Germán Rey hablaron sobre la dificultad de evaluar bajo los mismos criterios la variedad de piezas que caben en esta categoría del Premio. Entre las 20 postulaciones que recibieron -a las que se suman otras dos que promovieron desde rondas anteriores- se encontraron con documentales, fotografías, ilustraciones, infografías, programas de televisión e híbridos entre diferentes géneros periodísticos.

Con esta pregunta comprendieron que estaban ante un gran reto, por lo que debían estar a la altura de las nuevas formas en que los fotógrafos y periodistas estaban pensando sus producciones y los mecanismos que usaban para desarrollarlas. Así, necesitaron evaluar los trabajos desde una dimensión amplia. “Es muy interesante como se está fusionando todo. Como se vincula el texto con la imagen, como se vincula la narrativa y hay que evaluarlo todo en una dimensión muy grande”, apuntó Claudi Carreras.

El trabajo Buscadores en un país de desaparecidos, del equipo de Pie de Página (México), resume parte de este concepto. El jurado lo eligió ganador y consideró que hace un uso fantástico de las herramientas disponibles y aplica muy bien los recursos de narrativa y multimedia. También destacó que sea un trabajo pensado para Internet, lo que hace que contenga múltiples historias que retratan un verdadero panorama de la realidad y que no cansan al espectador, que además está en la libertad de elegir el orden en que ve esas historias.

Otro trabajo que, a consideración del jurado, refleja esa fusión de géneros periodísticos es el finalista Buscando refugio para mis hijos, del español Javier Bauluz, quien acompaña y narra la travesía de los inmigrantes de Medio Oriente hacia Europa y los presenta con infografías, mapas, fotografías y crónicas.

Tras analizar todos los trabajos, el jurado notó que hay producciones innovadoras que se están haciendo en la región y que por algún motivo -uno de ellos puede ser que todavía ese tipo de contenidos no tengan cabida en los medios tradicionales- no se están presentando en el Premio.

En ese sentido, concluyen que el Premio está ante el reto de atraer a esos profesionales que están modificando sus formas de hacer periodismo para que en las postulaciones haya una mayor representación de lo que se publica.

El trasfondo de la estética

Luego de seleccionar a los nominados de la categoría, el jurado coincidió en que todas la piezas eran de una gran calidad estética. Por lo tanto, para la elección de los finalistas tuvieron en cuenta aquellos trabajos que lograron alguna transcendencia por el contenido, el mensaje y la profundidad investigativa.

Bajo esa premisa destacaron como finalista el trabajo Entre los hombres de bien (Entre os homens de bem), de los brasileros Caio Cavechini, Carlos Juliano Barros, Mauricio Monteiro Filho y Caue Angeli Ramos. Es un documental que consideraron propositivo y con una importancia histórica de una realidad en Brasil, que se va retratando a partir del personaje principal.

Para Germán Rey este documental tiene “una historia bien lograda. El personaje es desbordante y muestra un fenómeno de las sociedades en las que los políticos se transforman en realitys shows y los personajes de realitys shows se transforman en políticos”.

Meses interinos, de Eliza Capai, tiene un significado cultural y político también para Brasil, debido a que construye memoria de los movimientos sociales y su impacto en la decisiones del Estado.

Buscadores en un país de desaparecidos retrata los nuevos fenómenos que ocurren en la sociedad y que pasan desapercibidos para el grueso de la población. Para el jurado, este trabajo hace visible lo invisible y analizarlo en esta categoría del Premio es interesante porque “es difícil hacer imagen de lo que no hay imagen y aquí se logra”.

“En este caso se visibiliza la situación de los familiares de los desaparecidos y los procesos que libran para encontrarlos. Tiene un carácter de pequeña historia, no es la gran historia sino pequeñas historias diferentes que configuran un relato de la desaparición y de la movilización social y del hecho de que la gente se tome formas de resistencia y activismo político. La imagen permite ver la historia de la gente desde otro ángulo. El tamaño de los hechos es descomunal”, explica Germán Rey.

Para el jurado, este trabajo configura también un compromiso de sus realizadores con la profesión, de asumir riesgos en un país con una situación riesgosa para el periodismo, y de enseñar una temática con pocos espacios en los foros de repercusión pública.

Buscando refugio para mis hijos es un trabajo que va más allá en un fenómeno que ha sido foco de grandes coberturas durante los últimos años, como es el caso de los refugiados de Medio Oriente. Y aunque no es una realidad nueva, el autor encuentra una forma diferente de contarla. Bauluz vincula con la historia, hace el trayecto de migración con los refugiados y adquiere una mirada muy refinada para captar y construir las historias.

“Es una historia que tiene investigación, no se queda en el dolor, en el morbo, sino que acompaña a los personajes hasta que encuentran la felicidad. Muestra como las caras cambian completamente”, señala Ana Cristina Navarro.

Sentido colectivo

Un elemento que captó la atención del jurado fue la colectividad de algunos de los trabajos, una tendencia que ya marca el camino del periodismo en la región, pero que en la fotografía o en la imagen no es tan visible.

En ese sentido aparecieron dos trabajos que abanderaron estas prácticas colectivas, que para los jurados terminan potenciando la profundidad investigativa de las realidades y los fenómenos sociales: Meses interinosy Buscadores en un país de desaparecidos.

El primero es el resultado de un trabajo de los propios movimientos sociales que se integran al proceso comunicativo a través de las redes sociales. “Tiene que ver con esa mezcla de gente que está integrada en los movimientos sociales, documentándolos y transmitiéndolos en vivo”, apuntó el jurado, que además resaltó el impacto que tuvo la pieza al conseguir que se echara para atrás la decisión de cerrar el Ministerio de Cultura en Brasil.

El segundo es el resultado del trabajo de un equipo de periodistas que logran construir múltiples historias que tienen un valor individual, pero que juntas construyen una pieza con muchas connotaciones de la realidad que afronta México.

Los medios tradicionales vuelven al ruedo

Las postulaciones del Premio Gabo en la categoría Imagen reafirmaron el protagonismo que trabajos independientes han tenido en otros años.

Sin embargo, para el jurado fue grato el retorno de postulaciones provenientes de medios tradicionales, que aparecen renovados y con nuevas propuestas. Tal es el caso de medios representativos como Univisión, The New York Times en español o El País de España.

Otro aspecto que destacó el jurado es que este año se hayan presentado más medios hispanos con presencia en Estados Unidos y Portugal.

Entre tanto, los medios digitales independientes continúan ofreciendo contenido interesante y novedoso, lo que para los tres jurados demuestra que hay más cabida para propuestas de autogestión. También evidencia que, con las nuevas transformaciones de la comunicación, los periodistas están buscando nuevos canales de difusión alternos a los de los medios tradicionales.

Los tres coincidieron en que tanto los medios tradicionales como los independientes han evolucionado y están produciendo piezas de imagen bien pensadas y adaptadas para la web. Empieza a existir una narrativa, una estética de producción, incluso televisiva, para Internet. Tal es el caso de ‘Buscadores en un país de desaparecidos’ y de ‘Buscando refugio para mis hijos’, dos piezas que aplican de forma pertinente los recursos para construir una narrativa contemporánea.

¿Y los temas culturales?

Aunque el jurado valoró positivamente los trabajos que retratan los fenómenos sociales y conflictos que afrontan las comunidades de la región, extrañó postulaciones de otro tipo de realidades que podrían abarcarse desde la imagen.

En ese aspecto, cree que se echan de menos algunas temáticas que no se valoran con la fuerza que se debería, como los referentes a la cultura u otras manifestaciones festivas que caracterizan a los latinoamericanos. Germán Rey alertó sobre la posibilidad de que los periodistas y fotógrafos de temas culturales no se atrevan a postular sus trabajos porque consideran que tienen menor relevancia que otros de política o conflictos sociales.

Añadió que la importancia de estos trabajos es que permiten conocer las realidades desde otros ángulos. Aportan al conocimiento de la sociedad vista desde la música, las transformaciones de las fiestas tradicionales, la cocina y otros elementos culturales.

Por eso, el jurado cree conveniente que se resuelva el interrogante de si lo que llama la atención de la imagen es su estética, su valor social, su capacidad de retratar la exclusión, el cuerpo u otros temas que a veces se quedan olvidados.

Perfiles de los jurados

Germán Rey (Colombia)

Miembro del Consejo Rector de la FNPI y profesor universitario

Estudió psicología en la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó en la Fundación Social dirigiendo proyectos organizacionales de valores, cultura empresarial y comunicación. Fue director del Centro Ático de la Universidad Javeriana, en Bogotá, el primer centro de recursos tecnológicos de información y comunicación en América Latina para el desarrollo de la educación.

Ha publicado libros como Oficio de equilibrista. 21 casos periodísticos de El Tiempo (2002); Los ejercicios del ver. Hegemonía audiovisual y ficción televisiva (1999), junto a Jesús Martín Barbero, Balsas y Medusas, sobre la política en los medios (1999); y Desde las dos orillas, sobre el derecho a la información (1996). Ha sido asesor del Ministerio de Cultura de Colombia en investigaciones relacionadas con las áreas de comunicación, cultura, gestión cultural e industrias culturales. Para esta misma institución coordinó y editó el Manual de Políticas Culturales (2009).

Claudi Carreras (España)

Curador independiente, editor y gestor cultural

Investigador de fotografía licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. DEA (Diplôme D’études Approfondies) en Bellas Artes en el programa Arte y cultura mediática.

Publicó el libro Conversaciones con fotógrafos mexicanos, en 2002 en editorial Gustavo Gili. También es autor de la serie Autorretrato de América Latina publicado en el Magazine del diario La Vanguardia de Barcelona. Como editor ha publicado más de 20 libros de fotografía en diferentes editoriales, especialmente en Editora Madalena de Brasil de la que es socio fundador.

Como curador ha realizado múltiples exposiciones en más de 50 países. Fue director del Primer Encuentro de Colectivos Iberoamericanos realizado en Sâo Paulo en el año 2008 y es también Director del proyecto E·CO . Es asesor y curador del Foro Latinoamericano de Fotografía de Sâo Paulo y del Festival Paraty em Foco de Río de Janeiro hasta el año 2016. Es nominador para Joop Masterclass, Amsterdam y ha sido jurado del POY LATAM y de World Press Photo en la edición de 2017.

Ana Cristina Navarro (Colombia)

Periodista y comunicadora organizacional

Periodista egresada del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra, España. Fue gerente de la Federación Colombiana de Canales Regionales y ha sido gerente de Teleantioquia, asesora de Telemedellín y directora de programación de Televisión Española (TVE). En esta última condujo un programa de entrevistas llamado ‘La vida según…’, donde entrevistó a Gabriel García Márquez. Dirigió la Unidad de Comunicaciones de las Empresas Públicas de Medellín (EPM).

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24 Octubre, 2017

Por Orlando Oliveros

Introducción

Los periodistas Mónica González, de Chile; Paulo Werneck, de Brasil y Roberto Herrscher, de Argentina, llevaron a cabo el proceso de juzgamiento de la categoría Texto del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo el 11 y 12 de agosto de 2017, en Cartagena de Indias.

Los jurados eligieron a los tres finalistas y el ganador entre 29 trabajos provenientes de diversos países de Iberoamérica, preseleccionados entre entre las 681 piezas que se postularon en esta categoría.

Conoce a los nominados al Premio Gabo 2017.

Conoce a los finalistas del Premio Gabo 2017.

Durante las dos jornadas de discusión, González, directora del Ciper de Chile; Werneck, periodista y editor, y Herrscher, cronista y profesor universitario, analizaron la estructura temática de los textos, así como la rigurosidad de sus fuentes y los recursos narrativos (personajes, saltos temporales, diálogos, escenas, entrevistas, citas, etc) presentes en cada una de las historias.

Por la variedad y cantidad de material en concurso, los jurados decidieron realizar una relectura minuciosa de cada texto periodístico para determinar una impresión general de los trabajos más consistentes en contraste con aquellos que presentaban falencias narrativas, de modo que pudieran seleccionarse los diez textos que conformarían la lista de los nominados y, a partir de ahí, la elección de los finalistas y el ganador.

Después de evaluar las crónicas y reportajes, González, Werneck y Herrscher concluyeron que entre los periodistas hubo “una fuerte tendencia de tratar el tema del medio ambiente, de los crímenes y desastres producidos por empresas y sus efectos en la vida de la gente”, sumado al hecho de que la impunidad constituyó una constante en donde la ausencia del Estado fue la gran protagonista.

La diversidad como síntoma de actividad periodística

La primera apreciación que resaltaron los jurados al momento de juzgar los textos escritos tuvo que ver con la variedad de países de procedencia de los trabajos postulados. De los diez nominados, tres piezas provienen de Argentina, dos de España, una de Brasil, una de Colombia, una de Perú, y una de México. Conoce aquí los nominados al Premio Gabo 2017.

A esto se le adiciona la pluralidad cultural de casos como el de Los nuevos piratas del Caribe, de Alberto Arce y Rodrigo Abd, que, si bien fue una investigación publicada por un medio español (El Mundo), su temática está enfocada en la realidad venezolana.

Para los jurados, esta distribución geográfica tan diversa implica entender a Iberoamérica como un espacio en donde el ejercicio periodístico, y en especial la tradición de las buenas crónicas, es un fenómeno que está esparcido de forma balanceada, lo cual es un indicador positivo que da cuenta del dinamismo en que se encuentra actualmente el periodismo latinoamericano y español.

El talento importa más que el presupuesto 

Revisando la calidad de los textos, los jurados advirtieron que, en general, las crónicas y reportajes publicados por grandes medios –que generalmente cuentan con más recursos financieros– no presentaron ventajas de investigación terminantes frente a los medios independientes y de recursos precarios. En ese sentido, “el talento y el deseo de contar bien una historia” son elementos más determinantes que el presupuesto al momento de realizar un cubrimiento periodístico.

Los jurados destacaron la fuerte presencia de medios nuevos, revistas digitales y prensa especializada entre los medios donde fueron publicados los trabajos seleccionados, revelando así una participación minoritaria de trabajos pertenecientes a los diarios y revistas de tradición. Según González, Werneck y Herrscher, esto se debe a que estos últimos vienen experimentando cada vez más “una pérdida de fuerza para contar buenas historias”, fenómeno negativo causado por la salvaje masificación de la información y el inmediatismo imperante.

Como un ejemplo perfecto de talento narrativo y capacidad creadora en medio de una austeridad económica fue escogida la Historia de un paria del periodista cubano Jorge Carrasco, crónica que además fue elegida por los jurados como la obra ganadora del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo en la categoría Texto. Para los jurados, esta es “la historia del más conocido travesti de La Habana, de la discriminación que se ejerce sobre los homosexuales y de cómo la batalla para combatirla se despliega mostrando un retrato amplio y versátil de la vida en la Cuba de hoy”. En este trabajo publicado en la revista virtual independiente El Estornudo, Carrasco hace que “a través de la historia de un paria conozcamos las costuras de la sociedad que lo excluye”. Los jurados también agregaron que este relato construye un estilo limpio con un buen sentido del humor y que “carece de discursos prefabricados de donde emergen solo buenos y malos”.

Nuevas formas de contar la corrupción

Una de las sorpresas del juzgamiento fue la ausencia de trabajos que investigaran el poder político y económico. Mónica González subrayó que, aunque varios de los trabajos seleccionados abordaban casos de corrupción, muchos de ellos fallaron en mostrar las conexiones entre el poder político y económico y los dramas humanos que se narraban en sus historias. No obstante, los jurados acordaron en reconocer que esta forma de reportería enfocada en los dramas humanos aportaba un elemento positivo en el cubrimiento de la corrupción, puesto que se la abordaba a partir de sus efectos nocivos en la vida de la gente y no a partir de la mirada periodística más frecuente: la del traspaso de dinero entre empresas y políticos.

Un ejemplo de esto es El río que no se deja llevar por la corriente, de Jack Lo Lau. Este trabajo (incluido en la lista de los nominados) trata el tema de los escándalos de Odebrecht, una de las historias de corrupción más grandes que ha remecido a Latinoamérica en 2016 y 2017, pero lo hace desde el punto de vista local, es decir, desde la región amazónica peruana afectada por la construcción de una hidroeléctrica en Perú y partiendo de los dramas de las comunidades afectadas.

También es el caso de Rivera Maya: sin derecho a la ciudad, postulado por Guillermo Osorno, exhibe la discriminación que sufren los nativos (muchos de ellos de origen maya) frente al poder económico de las grandes empresas turísticas que se han ido apropiando de la Rivera Maya con la complicidad corrupta del Estado. Para Herrscher, esta pieza plantea “el panorama de una anti-postal cuya estructura evoca, por momentos, las narraciones de Kapuściński”.

En este paraguas también caben los dos trabajos finalistas de esta categoría: Los nuevos piratas del Caribe, de Alberto Arce y Rodrigo Abd y La ola (A onda), de Consuelo Dieguez. Para González, Werneck y Herrscher, Los nuevos piratas del Caribe muestra “el deterioro de la institucionalidad y la economía venezolana a partir del desembarco en una zona que hasta hace algunos años era una potencia pesquera en ese país. Allí, los nuevos piratas asaltan a los pescadores artesanales agregando a la pérdida de flota y al empobrecimiento de la industria estatal del sector una cuota de terror que afecta la vida de todos. La mezcla de investigación, entrevistas, trabajo en terreno, además del buen uso de bases de datos y una estructura coherente, permiten que emerjan sin calificativos la descomposición de la economía y la vida social por malas prácticas y corrupción. La retirada del Estado y el abandono en que queda esa población tienen su correlato en las mentiras en las que van incurriendo distintos protagonistas para sobrevivir en la Venezuela de hoy”. Conoce aquí a los finalistas del Premio Gabo 2017.

Sumado a eso, los jurados resaltaron la independencia de Arce al presentar con objetividad sus hechos, datos e imágenes narrativas en un país con un “fuerte componente de trinchera ideológica”.

Por su parte, La ola (A onda) reconstruye de la tragedia Mariana, catalogada como el peor desastre ambiental de Brasil y de América Latina. En este amplio y pormenorizado reportaje, los jurados reconocieron una detallada explicación de “los incalculables daños ambientales y personales producidos por una ola de fango en un área del tamaño de Austria, en el Estado de Minas Gerais”. Así mismo, agregaron que es “un buen ejemplo de cómo reconstruir un desastre ambiental a partir de sus distintas causales y efectos. Es una investigación rigurosa y sin concesiones. El reportaje combina las historias de las víctimas con una explicación didáctica de la catástrofe y sus ramificaciones científicas, políticas, económicas y sociales”.

Hacia el relevo generacional de la mirada histórica

En contraste con el escaso cubrimiento periodístico sobre el poder político y económico contemporáneos, González, Werneck y Herrscher destacaron la alta cantidad de textos cuyas dinámicas narrativas implicaban la reconstrucción de memoria histórica de crímenes de Estado y de discriminación de minorías étnicas, sexuales y de poblaciones pobres. Exaltaron el aporte de una interesante renovación generacional, donde miradas más jóvenes se posan sobre temas históricos y los reinterpretan.

Alberto Camps y Rosa María Pargas: una historia de amor, de la periodista Ariana Budasoff, sirvió de punto de partida para escenificar esta idea. De acuerdo con los jurados, la historia de Budasoff retoma el tópico de la dictadura argentina y, a través del recuerdo y la recapitulación minuciosa de la relación amorosa entre dos guerrilleros, logra rescatar elementos desconocidos y muy poco usados por la ortodoxia revolucionaria (como es el caso del amor).

Bajo las mismas lógicas se encuentran Paulina busca a su hija, del periodista Juan Miguel Álvarez, y Los desaparecidos del Paraná, de Sebastián Ortega. Para los jurados, los dos textos son profundamente enternecedores y se esmeran por “mostrar las conexiones de una historia individual con el drama nacional de los desaparecidos”, que en el reportaje de Álvarez se condensa en una madre que busca a su hija bajo la sombra del paramilitarismo, y en el de Ortega en los crímenes de Estado.

Por último, el texto Todo y Nada, de Claudia Acuña, también se vale de un terrible suceso individual (la violación de una niña) para ahondar en los conflictos históricos que ha acarreado la discriminación y la violencia en poblaciones vulnerables como la comunidad wichi, canalizando los acontecimientos en un relato seco y contundente, donde la crudeza de la narración se compagina con el lenguaje directo del reportaje.

Desmitificando el aura académica del periodismo

Otra gran sorpresa para los jurados fue el hallazgo de Yo vi fútbol en Mauthausen, de José I. Pérez. Este reportaje sobre el fútbol en un campo de concentración nazi fue incluido dentro de la lista de los diez nominados por su narración sencilla y por atreverse a abordar una temática poco usual en su medio de publicación (Marca). Con un “lenguaje sobrio” y un “argumento maravilloso”, Pérez introduce una historia fresca a un público amplio y poco habituado a este tipo de relatos. “El valor real de este texto no reside tanto en su historia (cubierta por otros periodistas en el pasado), sino en las novedades que el periodista aporta y en el público al cual se dirige”, sentenciaron los jurados.

Con la selección de Yo vi fútbol en Mauthausen, los jurados buscan desmitificar el aura academicista que algunas personas ven en el periodismo y en el Premio, de modo que el reconocimiento al trabajo de Pérez es igualmente un incentivo para los periodistas deportivos, quienes con su oficio narrativo son capaces de redactar relatos excepcionales.

Perfiles de los jurados 

Mónica González (Chile)

Directora de Ciper, uno de los principales referentes de periodismo investigativo y reportajes en profundidad tanto en Chile como en América Latina. Hace parte del Consejo Rector de la FNPI. Fundó y dirigió la revista Siete+7 y el Diario Siete. Fue subdirectora y editora de investigación del diario La Nación, subdirectora de revista Cosas y reportera de investigación en las revistas Cauce y Análisis.

Es autora de varios libros, entre ellos La Conjura, una de las investigaciones más rigurosas que existen sobre el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 y sus protagonistas.

Ha recibido el premio ‘The Louis M. Lyons Award for Conscience and Integrity in Journalism’, de la Universidad de Harvard, el Premio Anual de la Comisión de Derechos Humanos de España, el premio María Moors Cabot de la U. de Columbia, el premio Dan David de la Universidad de Tel Aviv, el premio Homenaje de la FNPI, entre otros.

Paulo Werneck (Brasil)

Editor, periodista y traductor. Ex curador de la FLIP (Festa Litéraria Internacional de Paraty). Fue editor de Folha Ilustríssima, un semanario de reportajes, ensayos y ficción del diario Folha de S. Paulo. Anteriormente también se desempeñó como editor en las casas editoriales Cosac Naify y Companhia das Letras.

 Roberto Herrscher (Argentina)

Periodista especializado en cultura, sociedad y medio ambiente, y profesor de periodismo. Corresponsal en España de la revista Opera News. Es licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires y Master en Periodismo por la Universidad de Columbia. Desde 1998 vive y trabaja en Barcelona, donde dirige y enseña en la maestría Periodismo BCN_NY, gestado por la Universidad de Barcelona y la Universidad de Columbia en Nueva York.

Es autor de los libros Periodismo narrativo y Los viajes de Penélope. Sus reportajes, crónicas y perfiles han sido publicados en medios como La Vanguardia, Ajo Blanco, El Ciervo, Lateral, Gentleman, Página 12, Puentes, Travesías y Gatopardo.

Es miembro de la International Association for Literary Journalism Studies (IALJS) y becario del Seminario de Salzburgo y la Inter American Foundation. En 1998 obtuvo el tercer premio de la Foreign Press Association de Nueva York.

 

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13 Octubre, 2017

14 fotógrafos de América Latina se reunieron durante 3 días en Medellín bajo la guía de Gihan Tubbeh. Foto: Juan David Tamayo.

Por Ronal Castañeda

La misión final del taller Visión y expresión fotográfica, que reunió a 14 periodistas de América Latina en el marco del Festival Gabo, era entregar una selección de 30 fotografías que contaran Medellín desde una nueva mirada.

Este taller, que sirvió como antesala del Festival Gabo 2017, fue conducido por la fotógrafa peruana Gihan Tubbeh y organizado por la FNPI-Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, Focos Narrativos y Universo Centro.

Antes de recorrer diferentes rincones de la ciudad, los participantes elaboraron un cadáver exquisito (un poema que se construye en colectivo) y a partir de ahí salieron en la búsqueda de sus historias visuales. Este es un fragmento del poema:

…Llueven estrellas de colores
mientras suena a noche,
a ojos que miran en la oscuridad,
a gente que camina hacia afuera”.

La imagen correcta

Al volver del trabajo de campo, los fotógrafos revisaron, uno a uno, las imágenes tomadas, en compañía de Gihan Tubbeh. Ella decidió mirar la papelera de reciclaje del fotógrafo. “Muéstrame las imágenes que no escogiste”, le dijo a todos. Durante los tres días del taller los participantes entendieron que, lo que suelen calificar como error, la fotografía descartada, puede en ocasiones contar más que la imagen bien lograda.

Respecto a la literalidad de la imagen, Tubbeh anotó: “Estás esperando que la foto te cuente algo, pero no tiene que explicarlo todo. Cuando eso se hace, de algún modo se subestima la interpretación del lector. No hay que ser obvios”.

El personaje en la fotografía

En cuanto al abordaje del personaje, la pregunta común era cómo retratarlo sin caer en enfoques textuales y estandarizados. Para Tubbeh es indispensable buscar que la fotografía refleje extrañeza y que el autor arriesgue la mirada para generar tensión. Hay que darle lugar a lo impredecible, no buscar la mirada común y predispuesta. Incomodar al personaje.

Un reto son los personajes que buscan siempre mirar al lente, que están preparados para que el fotógrafo dispare. Tubbeh compartió una técnica que aplica para cambiar esto: redirige la mirada, descoloca la vista del personaje al distraerlo hacia otro lado. Es ahí donde se encuentra la informalidad  y se puede disparar, incluso sin que el personaje se dé cuenta, distraído con el truco de prestidigitador.

“Los encuadres deben incomodar, que el personaje haga cosas que no puede hacer. Eso genera ya otro ojo”, le dice la maestra a Marcela Rico, fotógrafa independiente de Bogotá, cuyo trabajo está relacionado con lo urbano y el uso de líneas y perspectivas. “La búsqueda de la mirada propia es permanente, aunque, si no es tu lenguaje, no trates de forzarlo porque no es un terreno propio”.

El fotoperiodista nicaragüense Carlos Herrera se encontró en su trabajo de campo con la historia de ‘Mamá Chila, líder comunitaria de un sector de la ciudad, y reconstruyó su día a día fotografiándola en diferentes escenarios. Tubbeh lo invitó a ser simbólico y ambivalente, buscando los universales de todos los seres humanos (piel, ojos, cabello). Eso, asegura, lleva al autor a ser sugerente, a no quedarse en lo plano, informativo y racional.

La selección final

Al final de la jornada, los 14 participantes se reunieron para construir la serie final que sería proyectada en el Jardín Botánico de Medellín durante el Festival Gabo. En el lienzo de edición, dos personajes con los ojos cerrados se suceden uno a otro, se necesita una tercera imagen, y uno de los participantes dice: “tiene que ser una imagen que indigne, algo que llegue al hígado, que incomode”.

Las imágenes finales de la jornada de edición se superponen unas con otras a partir de diferentes propósitos: Estética, a partir del color (el blanco y negro respira entre imágenes saturadas), los personajes o las formas; del concepto, donde un significado puede llevar a otro, o donde se enlace la idea de una ciudad con otra.

El ejercicio del cadáver exquisito abrió la posibilidad a la creación de metáforas o antagonismos visuales. Esta yuxtaposición visual logró un solo lienzo de nuevos significados para juntar muchas miradas en una sola, para que así surja una ciudad nueva, una Medellín reconstruida, inimaginada.

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13 Octubre, 2017

La fotoperiodista peruana Gihan Tubbeh ganó el World Press Photo en 2010 en la categoría Vida cotidiana. Foto: Juan David Tamayo.

Por Ronal Castañeda

Trabajar desde la introspección y salir de los esquemas. Con esa premisa, Gihan Tubbeh introdujo el taller Visión y expresión fotográfica, que reunió a 14 fotógrafos de América Latina durante tres días en Medellín. Esta actividad fue la antesala del Festival Gabo 2017 y estuvo organizada por la FNPI-Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, Focos Narrativos y Universo Centro.

En el primer día, la fotógrafa peruana presentó su trabajo, habló de sus propias exploraciones personales y reveló cómo han sido sus búsquedas intrínsecas hacia una mirada de autor.

“Somos conscientes de que el periodismo busca la objetividad, pero la mirada documental va más allá. No modificamos la realidad, pero la manera como la miramos es lo que nos lleva narrarla desde una perspectiva única”.

Fotografía por accidente

Cuando comenzó su carrera como fotógrafa profesional, Tubbeh tenía un ánimo perfeccionista y un cuidado extremo hacia el tratamiento de la imagen, tal vez motivada por lo que le enseñaron en la escuela. Un día, mientras clasificaba sus archivos y encarpetaba imágenes, puso en una de esas carpetas algunas fotografías bajo el rótulo de “no van”. Sus fotos descartadas, con errores, quemadas por el flash, desenfocadas, etc., iban a parar ahí.

Más tarde encontraría que lo que había catalogado como error se podría convertir en su mejor recurso para narrar. Se sintió tan cómoda con este lenguaje imperfecto que quiso seguir explotando esta representación particular de la imagen: “Nunca pretendo hacer las fotos perfectas, no me importa y lo incorporo”. Así nació su lenguaje fotográfico, desde lo intuitivo y lo instintivo; como haciendo fotografías por accidente.

Desde entonces mantendría este lenguaje, impulsada no por la calidad de la imagen sino por lo que estas cuentan, por tratar de capturar el momento y la emoción, sin ningún tipo de condicionamiento. “La única ley es hacer lo que se quiera, pero siempre bajo una intención de sentido”.

Buscar la mirada

Tubbeh habló del trabajo que impulsó su carrera fotográfica cuando tenía 24 años y gracias al cual fue seleccionada para participar en un masterclass del World Press Photo. De aquella época recuerda que perdió todos sus archivos y entendió lo difícil que es comenzar de cero un proyecto fotográfico cuando lo has perdido todo: “Es como obligarte a ti mismo a hacer fotos que ya te habían salido bien. Y es entonces cuando piensas que es mejor dejarlo ir. El tema se coge cuando es y hay que saber parar”.

Aseguró que la investigación e inmersión en los proyectos son fundamentales para la realización de todo fotógrafo. Prueba de ello es Adrián, un niño autista, el trabajo que en 2010 la hizo ganadora del World Press Photo y en el que se involucró intensamente con el personaje. “Lo imitaba y trataba de jugar con él y entender qué hay detrás de su mirada. Es importante que el fotógrafo se contagie del tema. Mientras más cerca estés, vas a descubrir más cosas y vas a ser más invisible”.

Luego conversó de otros proyectos que quiso hacer de una manera menos “oscura” porque sentía que su carrera estaba siendo ligada a este tipo de representaciones. Esta distancia también la considera provechosa para el fotógrafo porque da perspectiva y estimula la curiosidad de descubrir otros mundos.

Como conclusión de esta primera jornada, Tubbeh invitó a lograr imágenes que dejen más preguntas que respuestas, ya que la pregunta abre caminos. “Las fotografías que preguntan invitan al lector a la curiosidad y a querer saber más. Entregar las historias hechas pone fin al relato, da por concluido el diálogo con el lector: se acabó, lo entendí y ya está”.

Para finalizar la discusión alrededor de la mirada, la fotoperiodista habló de la elección del tema fotográfico. “Hay que rechazar eso de que todo está hecho. Lo importante es cómo lo ve cada fotógrafo, que es en últimas un traductor de la realidad”. Recomienda ver referentes fotográficos en tanto alimentan y dan nuevas miradas, pero a su vez sugiere tomar distancia de estos, porque pueden intimidar y ahuyentar al autor del trabajo creativo.


12 Octubre, 2017

Radio Ambulante

Sigue en directo la charla Radio Ambulante con Camila Segura y David Trujillo Patiño.

Posted by FNPI on Saturday, September 30, 2017

Radio Ambulante logró crear un nuevo concepto de radio: una radio sin emisora que utiliza los recursos de la red para compartir sus contenidos a emisoras clásicas y usuarios en más de 100 países. Su editora principal, Camila Segura (Colombia) y su productor, David Trujillo (Colombia) mostraron cómo logran llevar el periodismo narrativo a los sonidos: desde la elaboración del pitch hasta la edición final.

Sobre el Premio y Festival Gabo

Es convocado por la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación, el rigor en el tratamiento de los hechos y la coherencia ética en el periodismo. Está inspirado en los ideales y la obra de Gabriel García Márquez y en la dinámica de innovación, creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia. El Premio y el Festival es posible gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y los grupos Bancolombia y SURA con sus filiales en América Latina.


12 Octubre, 2017

Charla "La palabra es una herramienta de lucha" en el Festival…

Sigue en directo la charla La palabra es una herramienta de luchaMara La Madrid, quien junto a su esposo Juan Gelman escribió ‘Ni el flaco perdón de Dios’, una serie de historias sobre hijos de desaparecidos por la dictadura militar; Patricio Fernández, director de The Clinic; y Martha Nubia Bello, directora del @Museo Nacional de la Memoria, conversarán con Patricia Nieto, autora de Los Escogidos.

Posted by Festival Gabo on Saturday, September 30, 2017

 

“La palabra es una herramienta de lucha”, decía el escritor argentino, Juan Gelman, quien junto a su esposa, la psicoanalista Mara La Madrid, escribió el libro Ni el flaco perdón de Dios, donde cuentan historias de hijos de desaparecidos durante la dictadura argentina. Para hablar sobre algunos de los temas que obsesionaron al Gabo en su faceta política: las dictaduras, la memoria y la impunidad. Mara La Madrid (Argentina),  Patricia Nieto (Colombia), autora de Los Escogidos, Patricio Fernández (Chile), director de The Clinic, conversaron con Martha Nubia Bello (Colombia), directora del Museo Nacional de la Memoria.

Sobre el Premio y Festival Gabo

Es convocado por la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación, el rigor en el tratamiento de los hechos y la coherencia ética en el periodismo. Está inspirado en los ideales y la obra de Gabriel García Márquez y en la dinámica de innovación, creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia. El Premio y el Festival es posible gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y los grupos Bancolombia y SURA con sus filiales en América Latina.

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