Relatoría del juzgamiento del Premio Gabo 2018 categoría Imagen

Foto: Joaquín Sarmiento. 

Por: Camila Del Villar.

En la sexta edición del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, el jurado de la categoría Imagen se reunió el pasado 10 y 11 de agosto en Cartagena para elegir a 10 nominados, tres finalista y el ganador de esta categoría. El jurado estuvo conformado por: João Pina, fotógrafo portugués y becario Nieman en la Universidad de Harvard 2017-2018; Alberto García Ferrer, guionista argentino y ex secretario general de la Televisión Iberoamericana (TEIB); y Omar Rincón, periodista, ensayista colombiano y profesor asociado de la Universidad de los Andes (Colombia).

El jurado recibió una preselección de 25 trabajos para evaluar. Este grupo de materiales fue el resultado del prejuzgamiento al que se sometieron 305 piezas inscritas en la categoría Imagen, donde se premia al autor o autores del mejor trabajo de periodismo visual: fotografía, video, animación, visualización de datos y otros formatos. En la primera ronda los trabajos fueron revisados por un grupo de prejurados, conformado por: Claudia Marques (Portugal), Orisel Castro (Cuba), Javier Zarracina (España), Kiko Goifman (Brasil), Manuel Ortiz Escámez (México) y Gihan Tubbeh (Perú); y en segunda ronda por Eliana Aponte (Colombia), Janet Jarman (Estados Unidos), Sofía Arede (Portugal) y Felipe Dana (Brasil).

El primer día, los tres miembros del jurado repasaron uno a uno los 25 trabajos propuestos por el prejurado, seleccionaron 14 y en el segundo día lograron definir los 10 nominados, tres finalistas y entre esos el ganador. Durante la deliberación, los jurados discutieron acerca de la agenda informativa y los retos que asume el periodista visual frente a ella.

Además, descubrieron que dentro de los temas que trataron los postulantes, predominaron: conflictos humanos como la violencia, la justicia social y la lucha por los derechos de la mujer. En cuanto al método de trabajo, hablaron acerca de la destreza del profesional para crear nuevos formatos narrativos.

El Factor Gabo

Desde el principio de la jornada los jurados estaban convencidos que más allá de elegir como finalistas y ganador a trabajos con excelente nivel técnico, estético y narrativo, debían premiar un trabajo donde se destacara el atrevimiento para asumir riesgos, la humanidad del periodismo y la creatividad para contar historias, o lo que en conjunto podría llamarse, el factor de Gabriel García Márquez.

Atreverse a cambiar la agenda

En un momento en que el periodismo se encuentra desafiado por las obligaciones comerciales de los medios y mientras la información está sujeta a la guerra por los clics y a la tarta publicitaria, los jurados valoraron el atrevimiento de aquellos trabajos que rompieron con la agenda. Para Alberto García, uno de los pilares de este premio es el reconocimiento del riesgo. “Hay que apostar por temas nuevos.

Que un tema esté en la agenda no debe guiarnos y que el tema no esté, no define el camino del periodista”, propuso el guionista argentino.

Filhos de Ruanda, un documental postulado por Ana Terra Athayde de GloboNews, Brasil, revela los testimonios de las generaciones sobrevivientes del genocidio.

Alberto García mencionó que en el periodismo cuando un tema se instala en la agenda queda congelado. “Aquí está Ruanda 24 años después, y este descubrimiento es importante desde el punto de vista informativo”. El trabajo logró la nominación al premio por su iniciativa para visibilizar, con información reciente, un país marcado por la violencia.

Otro ejemplo de atrevimiento para dar atención a temas inexistentes en la agenda de los medios, pero importantes para la agenda pública, es el especial multimedia Racismo à Portuguesa de Joana Gorjao-Henriques de Público. “En Portugal y en Brasil hay una visión de que no existe el racismo y en Portugal a veces ni siquiera se enseña acerca de la esclavitud en las escuelas. La periodista quiso llevar estos temas a la agenda portuguesa y lo logró. Esto tiene un gran valor”, dice el portugués João Pina.

Arriesgarse a cruzar los límites

Los jurados también debatieron sobre la responsabilidad del periodista de mantener en la agenda aquellos temas que necesitan permanecer como noticia para lograr cambios políticos y sociales. A través de algunas postulaciones reconocieron que esto es posible cuando el periodista se arriesga a cubrir los temas frecuentes con nuevos formatos y desde distintos puntos de vista.

Es el caso de uno de los trabajos finalistas, El Naya: la ruta oculta de la cocaína de Isabella Bernal para Pacifista. Un relato documental que muestra la miseria humana detrás del millonario negocio del narcotráfico a medida que narra el recorrido de los productores de coca del pacífico colombiano. “El relato aporta información, te revela datos a medida que avanza y dice algo nuevo sobre el narcotráfico”, dijo Alberto García.

Para Omar Rincón, “en un entorno de la televisión colombiana se muestra narcoterrorista, este trabajo es una forma de demostrar que se puede exponer la realidad sin la parafernalia de la narración de la televisión clásica”. Los jurados destacaron la sencillez y tranquilidad con que el periodista cuenta, quien a pesar de aparecer en el video, no es él quien protagoniza el relato sino los hechos en sí mismos.

También se nominó a Ciro & Yo, una pieza de cine documental, por su propuesta narrativa para abordar la agenda. La película de Miguel Salazar cuenta la historia de un campesino colombiano que a través de su vida se convierte en víctima de muchos de los conflictos sociales del país. “Ciro y yo permite descubrir cosas y cuenta la historia de la violencia en Colombia a través de un personaje”, dijo Alberto García. Con este nominado los jurados debatieron el papel del “yo” y la posición del periodista dentro de su trabajo, ya que aquí el es un personaje de la historia. Determinaron que la presencia del profesional es una herramienta delicada y debe estar justificada por su propósito narrativo y en este caso en especial, los jurados tuvieron en cuenta el género. “Fue un documental hecho para cine, con un tratamiento y lenguaje para cine”, dijo João Pina.

Con Feridos pelo Estado Leonardo Blecher también se atrevió a contar la historia más allá de la noticia. El documental publicado en Agência Pública investiga las represiones a las manifestaciones populares y aprovecha un acontecimiento histórico, el aniversario número 40 de una masacre estudiantil en Sao Paulo, para reposicionar en la agenda pública la violencia policial.

Los jurados lo calificaron como un trabajo que utiliza los elementos adecuados en el momento correcto para hacer una denuncia. João Pina destacó el esfuerzo del autor por hablar con la policía, dado que es algo que no siempre ocurre.

A pesar de que varios trabajos, como los mencionados antes, destacaron por su innovación, los jurados comentaron que hubo pocas postulaciones de vídeo que fueron más allá de los formatos clásicos y echaron de menos en la final más producciones audiovisuales extraordinarias. “El video sigue siendo muy tradicional, hay un relato televisivo main stream donde hay exceso del periodista y poco atrevimiento narrativo y temático”, añadió Rincón.

Recordar que, ante todo, el periodismo es humano Alberto García mencionó en reiteradas ocasiones de la deliberación, que en el fotoperiodismo tiene que existir la condición humana, y no solo ser una puesta en escena. Como es el caso de No somos humanos a los ojos de Birmania de Olmo Calvo para 5W. El jurado destacó de este reportaje fotográfico de la crisis de los rohingyas en Bangladesh, su capacidad de representar la condición humana en realidades que parecen desnaturalizadas.

Exaltar la humanidad en situaciones sociales complejas y aportar dignidad a los protagonistas por medio de un trabajo periodístico bien hecho, fue lo que los jurados destacaron de Un albergue en Ciudad de México para mujeres que fueron trabajadoras sexuales de Adriana Zehbrauskas. El fotoreportaje publicado en The New York Times en Español (México) es un conjunto de retratos de mujeres que alguna vez se dedicaron al trabajo sexual. Los jurados, cautivados por el cariño con que está hecho el reportaje y la capacidad de las imágenes para dignificar a cada personaje, seleccionaron esta pieza como finalista.

Otros trabajos fotoperiodísticos se destacaron por su relevancia social dentro de la agenda actual, como las fotografías de Ronaldo Schemidt tituladas Crisis en Venezuela. Este trabajo le dió cara a la problemática del país latinoamericano con una serie de fotos tomadas en medio de las manifestaciones. Los jurados lo nominaron por su alto desempeño técnico y estético.

Primar la creatividad

Más allá de la corrección técnica y estética, el jurado de la categoría Imagen destacó las hazañas creativas que encontraba entre las postulaciones. En la deliberación enfatizaron la importancia de la creatividad de los periodista a la hora de abordar una historia. Incluso fue uno de la valores que Alberto García consideró como intrínsecos de la esencia del premio. “Si hay algo en este premio vinculado a la mística de Gabriel García Márquez, es una cierta dosis de creatividad. El Premio Gabo no solo premia un trabajo que sea técnicamente bueno sino que vaya más allá”, añadió.

El jurado encontró este elemento en varios de los trabajos nominados. Entre ellos El Jardín del Infierno de Jorge Olmos Sgrosso, una serie de retratos de sobrevivientes de los Centros Clandestinos de Detención de Argentina que fueron publicados en PoyLatam. Para este trabajo el fotógrafo presentó con cada fotografía un testimonio a puño y letra del retratado.

Como Olmos Sgrosso, varios postulantes al premio en la categoría Imagen eligieron el retrato como género fotográfico. El jurado identificó una tendencia a usar este formato como método de fotoperiodismo que logra mostrar realidades humanas. “El retrato es un lenguaje cada vez más común en los medios que ayuda a insistir en la dignidad de las personas” dijo João Pina. Omar Rincón añadió que la selección de este género posiciona al fotoperiodista como autor. “El atrevimiento narrativo y estético debe elevar el periodismo a otro lugar y reinventarlo, manteniendo las premisas clásicas del oficio”, señaló el colombiano.

Para el jurado ese atrevimiento fue claro en Memoria verdad y justicia para las pibas. El ensayo fotográfico de Leonardo Vaca para Revista Anfibia consiste en retratos tomados con un cuadro como filtro, durante la marcha por el segundo aniversario de Ni Una Menos en Buenos Aires. El jurado valoró de este trabajo el tratamiento al tema de la mujer, predominante entre las postulaciones. “El tema de la mujer no se deben a abordar con tan solo hablar de ellas, sino que deben ser ellas quienes lo cuenten”, dijo Alberto García.

El jurado también reconoció la creatividad técnica y estética de Memoria verdad y justicia para las pibas y su capacidad conmovedora. “Las imágenes de mujeres no identificables por una borrosidad son informativas y poéticas, aportan un valor periodístico tremendo”, añadió João Pina. Estos atributos, concedieron el primer lugar de la categoría Imagen a Leonardo Vaca, por un trabajo en el que los jurados encontraron la fórmula del factor Gabo: riesgo, humanidad y creatividad.

Perfil del jurado

João Pina, Portugal

Fotógrafo portugués graduado del programa International Center of Photography’s Photojournalism and Documentary Photography en Nueva York. Fue becario Nieman en la Universidad de Harvard 2017-2018 y un miembro de la facultad del International Center of Photography en Nueva York. Sus fotografías han sido publicadas en D Magazine, Days Japan, El País, Expresso, GEO, La Vanguardia, New York Times, New Yorker, Newsweek, Stern, Time, Visão, entre otros medios.

Ha publicado tres libros, Por teu livre pensamento, que muestra retratos de 25 ex políticos prisioneros de Portugal; CONDOR, acerca de la dictadura militar en Suramérica en los años 70; y “46750”, sobre la violencia endémica en Rio de Janeiro, Brasil.

Alberto García Ferrer, Argentina

Guionista, realizador, productor, escritor, diseñador y creador de formatos para televisión. Titulado en cinematografía por la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, y en C.I. en la Universidad Complutense de Madrid. Fue director de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba y secretario general de la Televisión Iberoamericana- TEIB. Ha sido profesor, conferenciante y miembro de jurados internacionales en España, Chile, Costa Rica, Argentina, México, Grecia y Estados Unidos, entre otros países. Ha publicado más de cien artículos de su especialidad en España e Iberoamérica. Es autor de los libros En el borde de la montaña y Ojos que no ven, fue editor de Retrospectiva del cine español 1909-1980, colaborador de la Enciclopedia del Español en el Mundo del Instituto Cervantes.

Omar Rincón, Colombia

Periodista, académico y ensayista colombiano. Es doctor en Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia. Experto en temas de cultura mediática y periodismo, entretenimiento y comunicación política. Actualmente es profesor asociado de la Universidad de los Andes (Colombia) e investigador y artista del Centro de Estudios en Periodismo de esta institución. Ejerce como Director de FES COMUNICACIÓN para la Fundación alemana Friedrich Ebert, crítico de TV de El Tiempo y ensayista y consultor de la revista digital 070. Recientemente ha trabajado en proyectos de arte en estéticas narcos, las ciudadanías celebrities, el periodismo dj y las narrativas indígenas. Tiene una obra de arte: la instalación Audiovisualidades de la niebla (2015-2016). Un ensayo audiovisual: Los colombianos TAL como somos, Brasil (2007).

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