Cargando resultados

Cargando Resultados...

Relatoría del juzgamiento del Premio Gabo 2019 – categoría Innovación

Juzgamiento Premio Gabo 2019

Por Gabriel García García

Introducción

El jurado de la categoría de Innovación del Premio Gabo de periodismo, integrado por Laura Zommer (Argentina), Pedro Doria (Brasil) e Ismael Nafría (España), se reunió en Cartagena de Indias, Colombia, los días 9 y 10 de agosto de 2019 para revisar los trabajos preseleccionados en esta categoría.

El jurado eligió a los 10 nominados, tres finalistas y el ganador de la categoría entre 34 trabajos publicados en diferentes países de Iberoamérica que llegaron a la última ronda de selección tras avanzar en dos fases anteriores, entre 252 piezas que se postularon.

Los tres miembros del jurado analizaron y valoraron los planteamientos novedosos de cada pieza, los recursos narrativos que emplearon y la conexión efectiva que lograron con sus audiencias.

Las obras finalistas destacaron entre las otras postulaciones preseleccionadas porque lograron encontrar distintas maneras de utilizar la innovación a la hora de investigar, elaborar y presentar la información, así como en la forma de interactuar con los lectores o consumidores de los trabajos periodísticos.

Con el fin de avanzar de forma práctica, socializaron las valoraciones que habían hecho de los trabajos previamente y tuvieron en cuenta los que recibieron mejores calificaciones para elegirlos entre los 10 nominados, así como los peor calificados para descartarlos.

Así, tras repasar los títulos de todas las piezas resultaron 11 candidatos. Para completar la selección oficial de 10 nominados, el jurado revisó de nuevo los trabajos y, tras deliberar sus fortalezas y debilidades, descartó a uno de ellos.

Una búsqueda por sorprender

Durante el proceso de juzgamiento, el jurado se cuestionó sobre el concepto de innovación, que en principio suele interpretarse como un factor asociado a lo tecnológico, pero que en realidad va más allá y abarca procesos más amplios del periodismo, como la investigación, la manera de hacer la reportería, de interactuar con las fuentes, de construirse y presentarse la historia a la audiencia y de interactuar con ella una vez se publica la pieza.

Para Laura Zommer, los periodistas deben sacarse de la cabeza que la innovación supone un aspecto tecnológico porque “puede haber uso de tecnología que haga periodismo del viejo y del malo”. 

“Innovar no quiere decir usar tecnología en ese sentido corto. Puede ser que innovación sea una nueva manera de organizarse y presentarse los contenidos o una nueva manera de salir a la calle”, dijo.

Ismael Nafría sostuvo que los esfuerzos de innovación parecen abarcar un aspecto muy concreto o determinado dentro del periodismo y que los periodistas deberían abrir un poco el espectro y pensar distinto para innovar de una forma más amplia. “Más que hacer pequeñas innovaciones en un aspecto determinado, decir: vamos a contar esto de una manera totalmente distinta”, reflexionó.

Pedro Doria añadió que la innovación debe ir encaminada en una búsqueda por sorprender, por encontrar formas distintas de presentar la historia y de enganchar con los lectores.

El jurado consideró que el trabajo que mejor logró sorprender fue Mujeres en la vitrina, de Pie de Página, Fusión y El Pitazo, que se destacó por la elección de un formato audaz, sorprendente y muy pertinente para contar la trama del tráfico y asesinato de mujeres pobres en América Latina. 

La utilización de una interfaz que emula a uno de los sitios principales de prostitución de la región -pensado para estimular el deseo de clientes-, fuerza un contraste con las historias trágicas que revela este trabajo de investigación, perturbando y llamando la atención de la audiencia y poniendo en evidencia que la experimentación fue una de las apuestas del equipo.

La innovación de Mujeres en la vitrina también está presente en el trabajo colaborativo entre periodistas de diversos medios de México y Venezuela (Pie de Página, Fusión y El Pitazo) y en la utilización de distintos formatos, todos con la estética propia de los sitios de prostitución. Además, el trabajo busca conectar con las audiencias fuera del entorno digital a través de un guion de teatro callejero para narrar las historias de las mujeres víctimas de trata y homicidios.

Más allá de Mujeres en la vitrina, el jurado consideró que los esfuerzos por hacer algo radicalmente distinto a lo que se viene haciendo en la región en la última década son muy chicos y que es hora de que se empiecen a buscar nuevas formas, adaptadas a la evolución que han tenido las audiencias y los territorios. 

Es necesario un periodismo más osado

Pedro Doria reflexionó que el periodismo iberoamericano es técnicamente muy capaz, pero poco osado porque no tiene la ambición de sorprender.

La deliberación del jurado llevó a analizar que entre los trabajos que se presentaron al Premio Gabo hubo poca osadía, un factor que debería tenerse más en cuenta a la hora de concebir nuevas propuestas periodísticas. 

Para el jurado, “Mujeres en la vitrina” y “O fim de uma facção”, de The Intercept Brasil, fueron los trabajos que mejor evidenciaron la osadía y experimentación en la apuesta de los periodistas.

El primero porque usó una interfaz que simula uno de los portales principales de pornografía y prostitución en la región, que a primera vista estimula el deseo de posibles clientes, pero que en realidad revela las historias trágicas que hay detrás de ese tipo de negocios.

El segundo porque recurrió a una metodología innovadora para contar de manera muy efectiva una historia de ocupación de territorios por narcotraficantes que los recursos habituales de reportería periodística no permiten por la inseguridad de las favelas de Río de Janeiro. 

El equipo de The Intercept Brasil utilizó una base de datos de denuncias anónimas para mapear la ocupación de las distintas facciones. El gran mérito de este trabajo es que logra presentar los datos y enlazarlos con las historias de una manera brillante, consideró el jurado.

Para lograr piezas osadas y sorprendentes, el jurado cree que es necesario aprender de las audiencias el tipo de contenido que están demandando y consumiendo, lo que implica un cambio de paradigma sobre lo que hasta ahora se entiende por buen periodismo. 

Según el jurado, el buen periodismo del presente es un periodismo que responde a lo que las audiencias en parte están pidiendo, que no deja de ser de calidad, que no deja de ser riguroso en las fuentes, pero que tiene un montón de componentes que hace unos años para unos periodistas ‘serios’ habría sido impensable abordar.

Innovación al servicio de la audiencia

Durante la valoración de los trabajos el jurado notó que ante la abundancia de recursos tecnológicos y manejo de grandes bases de datos, los periodistas descuidan la manera en que cuentan sus historias.

Muchos de los trabajos que se postularon vincularon herramientas o recursos que, a pesar de ser novedosos, no lograron vincularse de forma clara a las historias que se narraban y que, en lugar de aportarles valor, les quitaban claridad, eficacia y simplicidad para ser bien entendidas y valoradas por la audiencia.

El jurado cree que es necesario recordar que el valor primordial del periodismo es saber contar historias y que por lo tanto la innovación debe estar al servicio de hacer llegar esas historias de manera efectiva a la audiencia.

“A veces hay trabajos muy chulos y no los entiende nadie, o no se llegan a cargar en la computadora. La innovación está al servicio de la historia y la efectividad del medio y debe servir para que esa conexión con la audiencia sea mejor. Si no te sirve para eso la innovación, no la hagas”, apuntó Ismael Nafría.

También señaló el jurado que la innovación no significa invertir una gigantesca cantidad de dinero, porque a veces las innovaciones terminan significando un ahorro en los costos del ejercicio del periodismo ya que ayudan a descubrir soluciones y a simplificar los procesos.

“Que no piensen que solo pueden presentarse a la categoría de Innovación trabajos con alianzas superpoderosas”, añadió Laura Zommer “El buen cine no necesariamente es la superproducción de Hollywood, a veces es un buen guion con una buena realización y un buen actor, y el periodismo es igual. 

“El llamado es a que se rebanen los sesos pensando cómo hacen que el interés de la audiencia, una vez que lo ganen, no lo pierdan. Volvamos a la esencia del periodismo que es contar buenas historias de la mejor manera que podamos”, añadió Zommer.

En ese sentido, El verde palidece, de la Revista Semana, fue destacado como un multimedia extraordinario que pone en evidencia la tala indiscriminada que padecen seis zonas de Colombia y que amenaza con destruir la biodiversidad. Este trabajo de investigación consiguió algo poco habitual y, por tanto, destacable: todos los elementos narrativos (texto, fotografía, video, audio, ilustración, gráficos, mapas) están al servicio de la historia de una manera fluida, integrada y muy efectiva que logra atrapar a la audiencia y le ofrece una experiencia absolutamente armoniosa.

Para el jurado, todavía hay un mundo por explorar increíble y muy interesante en esa conexión con la audiencia en todos los estadios del proceso informativo que los periodistas deben explotar en sus trabajos. 

Otros temas por abordar

Tras analizar todos los trabajos que llegaron a la ronda final de juzgamiento en la categoría de Innovación, el jurado notó que no llegaron piezas que abordaran temáticas distintas a las que suelen estar en la agenda histórica del periodismo latinoamericano, como la violencia, el medio ambiente, la censura, corrupción y los problemas de género.

Sostuvo el jurado que solo Me robaron el iPhone en Madrid y me fui a Marruecos a recuperarlo, de El Confidencial, presentó un enfoque inusual y poco explorado en el periodismo de la región.

Por lo tanto, consideró que los periodistas también deben intentar innovar desde el abordaje de otros temas distintos a los tradicionales como el deportivo, cultural, de cocina, salud, cine, entretenimiento, tecnología, entre otros, que hacen parte de lo que la audiencia desea consumir y en los que poco se les entregan piezas novedosas y distintas. 

Perfiles de los jurados

 

Laura Zommer (Argentina)

Periodista, abogada, defensora del acceso a la información y los datos abiertos, emprendedora y directora de Chequeado.com, la primera iniciativa de fact-checking de la Argentina y Latinoamérica. 

Es miembro de la junta directiva de la International Fact-Checking Network (IFCN), del consejo consultivo de Sembramedia y de Gênero e Número. 

Es licenciada en Ciencias de la Comunicación, abogada de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y cursó un posgrado en Comunicación Gubernamental de la Universidad Austral. Es profesora de grado de Derecho a la Información en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA desde hace dos décadas y columnista de LN+, el canal de TV del diario La Nación, donde trabajó como reportera e investigadora de temas judiciales y de corrupción entre 1997 y 2003. 

Por su trabajo como periodista recibió una decena de distinciones, entre ellos el Premio Gabo en la categoría Innovación, en 2015.

Pedro Doria (Brasil)

Es periodista y escritor. Fue editor ejecutivo de Globo y editor en jefe digital de O Estado de S. Paulo, periódicos para los que aún escribe una columna. 

Es el fundador de la startup Meio, que resume los eventos todos los días en una lectura de ocho minutos. Sigue las transformaciones impuestas por lo digital desde hace más de 20 años. Fue Knight Fellow en Stanford, la universidad en el centro de Silicon Valley. 

Escribió bestsellers sobre la historia de Brasil: Tenentes, A guerra Civil Brasileira (2016), el cual trata sobre la caída de la primera república brasileña. Su nuevo libro será sobre el fascismo del país en los años treinta. También es comentarista en CBN radio y MyNews en YouTube.

Ismael Nafría (España)

Periodista, autor, consultor y profesor especializado en medios digitales. Director editorial y digital de la revista National Geographic España desde julio de 2019. Autor del libro La reinvención de The New York Times (2017) y editor del boletín Tendenci@s.

Fue periodista en residencia del Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.) en el curso 2016-17. 

Autor de otros tres libros, entre ellos Web 2.0. El usuario, el nuevo rey de Internet (Gestión 2000, 2007).

Ha ocupado puesto de dirección digital en los grupos españoles de comunicación Prisa (2005-2008) y Godó (2008-2016).

Sobre el Premio Gabo y el Festival Gabo

Es convocado por la Fundación Gabo con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación y la coherencia ética en el periodismo, con inspiración en los ideales y la obra de Gabriel García Márquez, y en la dinámica de innovación, creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia.

El Premio Gabo y el Festival Gabo son posibles gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y los grupos Bancolombia y SURA con su filiales en América Latina.

Para mantenerte al tanto de las novedades del Premio Gabo y del Festival Gabo, puedes suscribirte a nuestro boletín o seguirnos en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram y Twitter.

Comentarios:

avatar
  Suscribir  
Notificar de
Hecho con por