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Relatoría del juzgamiento del Premio Gabo 2021 – categoría Imagen

El jurado de la categoría de Imagen del Premio Gabo de periodismo, integrado por Gervasio Sánchez (España), Moara Passoni (Brasil) y Germán Rey (Colombia), se reunió de manera virtual los días 21 de octubre y 1 de noviembre de 2021 para revisar los trabajos preseleccionados en esta categoría.

El jurado eligió a los 10 nominados, tres finalistas y al ganador de la categoría entre 18 trabajos publicados en diferentes países de Iberoamérica que llegaron a la última ronda de juzgamiento tras avanzar en dos fases anteriores, entre un total de 281 piezas que se postularon.

Los tres miembros del jurado analizaron y valoraron los planteamientos estéticos, los recursos narrativos que emplearon y la profundidad investigativa en los trabajos postulantes.

Las obras finalistas destacaron entre las otras postulaciones preseleccionadas porque lograron conectar la profundidad de la investigación periodística con la narrativa de las imágenes para reflejar las realidades que intentan contar.

 

El dilema de juzgar la imagen

Durante varios años el jurado de la categoría de Imagen del Premio Gabo se ha enfrentado al dilema que implica valorar la variedad de formatos que confluyen dentro de la categoría, como la fotografía, la imagen en movimiento o los productos multimedia.

Desde el principio, Gervasio Sánchez, Moara Passoni y Germán Rey hablaron sobre la dificultad de evaluar bajo los mismos criterios la diversidad de piezas que caben en esta categoría del Premio. Entre las postulaciones que recibieron se encontraron con documentales, fotografías, ilustraciones, infografías, programas de televisión y otros multimedia.

Con estas dificultades, dieron relevancia a aspectos como la investigación, la exposición artística y narrativa del producto, el impacto de las temáticas, el enfoque y la capacidad de abordar problemáticas generales de la región.

El documental Imperdonable, de El Faro (El Salvador), resume todos esos atributos. El jurado lo eligió ganador al considerar que hace un uso fantástico de los recursos de narrativa para mostrar un enfoque distinto a una temática muy conocida e investigada en El Salvador y Latinoamérica: las pandillas, y que parte de una historia personal que refleja un problema mucho más general en toda la región: el rechazo a las sexualidades disidentes.

“Quizás los mejores conocedores del tema de las pandillas en El Salvador están en el medio digital El Faro. Ahí están las personas que han trabajado con sus crónicas de manera más importante, más brillante, más seria, ese tema. Pero este documental aporta una mirada que no habían tenido en el medio escrito y lo saca a la luz”, apuntó Germán Rey sobre esta historia de un pandillero preso por asesinato cuya homosexualidad lo enfrenta con su pandilla y su religión.

“Esto es muy interesante y muestra que hay medios en América Latina que están en búsqueda de otras formas de acercamiento a problemas que ellos conocen bastante bien”, agregó el investigador social colombiano.

 

Relevancia temática

Para el jurado, las postulaciones al Premio Gabo 2021 recogen en gran medida las temáticas que se están abordando en Latinoamérica, España y Portugal. La situación mundial ocasionada por la pandemia del covid-19 fue un abordaje frecuente en varios de los trabajos que llegaron a la tercera ronda de juzgamiento.

Sin embargo, no se excluyeron otras problemáticas importantes de la región, que no salen del radar de los medios a pesar de las dificultades que hubo en muchos países por las restricciones que implementaron los gobiernos. De hecho, el ganador y los trabajos finalistas fueron investigaciones sobre temas distintos a la pandemia, como las pandillas (Imperdonable), un accidente nuclear en España en la década de 1960 (Palomares) y los impactos de incendios en zonas de Brasil  (“Pantanal em Chamas”).

“Me parece que los temas han sido muy pertinentes. Me ha llamado la atención porque la función social de los trabajos es evidente, sin duda”, reflexionó la cineasta brasileña Moara Passoni, mientras que Rey añadió que son temáticas que corresponden a los grandes asuntos y problemas que se viven en toda la región.

No obstante, el jurado cree que en muchos de los abordajes faltó profundizar en la investigación y la manera en que fueron pensados los trabajos para conseguir piezas más potentes y de mayor impacto en la audiencia.

“Es verdad que ha habido muchos problemas para trabajar en algunos países, como en El Salvador, que ha tenido dificultades para trabajar similares a las de España. En países como Brasil se ha trabajado con más libertad. En países como México han tenido problemas para informar. En Perú ha habido un montón de periodistas que han muerto o que han sufrido la consecuencia del covid-19 mientras lo cubrían, pero tampoco he visto trabajos del covid, que es el tema importante de estos últimos tiempos, que me hayan sorprendido entre todo lo que he visto”, analizó el fotógrafo español Gervasio Sánchez.

En ese sentido el jurado destacó el trabajo finalista “Pantanal em Chamas”, de Lalo de Almeida (Folha de S. Paulo, Brasil), en el que consideró que hay una calidad narrativa en las fotos que conectan a su audiencia con el problema. “Sientes que hay una historia mayor en las fotos y eso lo hace muy potente. Hay un punto de vista en la que el fotógrafo se pone en la situación y tiene una perspectiva de lo que está intentando documentar, y esto es importante también”, concluyó el integrante del jurado.

 

Nuevas plataformas

Durante la evaluación de los trabajos, el jurado detectó un nuevo método de presentar historias que abrirá un nuevo campo y cambiará no solo la estética sino también las narrativas de historias periodísticas o de no ficción: las plataformas de streaming.

Estas plataformas llegan con un nuevo formato y un nuevo lenguaje que exigirán que tanto los periodistas como los jurados de los diferentes premios de periodismo se adapten al hacer las evaluaciones.

“El Premio Gabo es un observatorio de lo que está sucediendo o dejando de suceder en el mundo periodístico de América Latina, España y Portugal. El año pasado yo mencionaba que uno de los asuntos interesantes era la aparición de trabajos colectivos, pero no de tres o cuatro personas sino de treinta países. Una cosa muy compleja en los acuerdos, en las narrativas, en las estructuras, en el manejo de producción. Pero yo creo que este año llega un fenómeno, por lo menos en esta versión del Premio, y es que empiezan a parecer las producciones de plataformas en streaming y eso es muy diferente en estilo y mentalidad a, digamos, un reportaje en un pequeño canal o un documental hecho por un creador o creadora de documentales”, aseguró Germán Rey.

Para el académico, esto introduce una discusión tremenda que puede llevar incluso a que se modifiquen algunas de las reglas que existen en el Premio con relación a la categoría de Imagen.

El jurado cree que la tendencia en la que los medios entren a crear sus propias plataformas de streaming será una tendencia fuerte en el futuro y todos deben estar abiertos para entenderlas y debatirlas.

Como ejemplo están los trabajos “A corrida das vacinas”, “Cercados” de la plataforma de Globoplay, de Brasil; Imperdonable, de El Faro, y Palomares. Días de playa y plutonio, de Movistar+.

 

El arte de contar 

Una de las preocupaciones de los tres jurados durante el juzgamiento fue la calidad narrativa de las imágenes en las piezas postuladas. En muchos de los trabajos, aunque se evidenciaban pertinencia en las temáticas abordadas, profundidad en la investigación y hasta personajes con el potencial para construir piezas memorables, muchos de ellos perdieron su fuerza por la manera en la que se pensaron las imágenes y la narrativa que construyeron.

Según Passoni, esa insuficiencia fue recurrente en trabajos que combinaron texto con lo audiovisual porque la parte narrativa se concibe para la parte escrita y no para la fotografía o video. “La investigación era muy extensa, pero la exploración visual no me pareció muy rica”, dice la periodista brasileña.

La integrante del jurado añadió que los trabajos de imagen deberían centrarse más en la calidad audiovisual y la historia que retratan, y no buscar enfoques sensacionalistas que intentan provocar cargas emocionales, que no sirven mucho a la información ni a la narrativa, porque generan el efecto contrario: desconectan a la audiencia de la realidad que se intenta contar.

Los tres jurados coincidieron en que es curioso y preocupante que hoy, cuando los periodistas y fotógrafos tienen más facilidades tecnológicas, hay más historias fallidas. Aconsejaron buscar un equilibrio en las piezas multimedia para que estén mejor acompañados los textos con las fotografías, los videos y otros tipos de contenido como el pódcast.

“No se presta mucha atención al storytelling, a cómo se cuenta la historia. Muchos trabajos se quedan sin estructura y esto me parece complejo. Otra cosa es el uso de la voz en off, que muchas veces es usada como la voz de Dios, como se usaba en otros años”, argumentó Passoni. 

Para el jurado, Imperdonable es un ejemplo de un trabajo con una historia bien contada desde la imagen. Gervasio dice que es una pieza que lleva el sello distintivo de El Faro, un medio que se ha especializado en partir de historias individuales para hacer un comentario general sobre la sociedad.

Germán Rey exalta que la temática de esta producción salvadoreña está bien planteada, tiene un trabajo visual significativo con una matiz completamente diferente para comprender el tema de las maras, a las que saca de su abordaje habitual para enriquecer la visión que se tiene sobre ellas.

Por su parte, Passoni recalcó que la obra ganadora del Premio explora narrativamente complejidades humanas en las que el periodismo no suele fijarse y eso la convierte en una pieza muy potente.

“Es impresionante cómo parte desde la perspectiva y la complejidad de una persona, de la gente que está alrededor y de la realidad de El Salvador, y logra mirar un problema mucho mayor y sus contradicciones tan impresionantes: un tipo que mató a una persona de una manera horrenda, pero también es homosexual y hay una presión evangélica que condena a los homosexuales y dice que ser homosexual es un pecado peor que matar a alguien”, apuntó.

“Eso es algo muy difícil de sacar de las entrañas de la gente. Hay una complejidad de América Latina en este pequeño documental, es como un retrato de una realidad que es enorme. Tiene una camada narrativa de problemas que logra meter en un cortometraje, una complejidad que normalmente el periodismo no trata de tener”, añadió la cineasta brasileña.

 

Perfiles de los jurados

Germán Rey (Colombia)

Ha estudiado, descrito, criticado y defendido el periodismo. Estudió psicología en la Universidad Nacional de Colombia y trabajó en la Fundación Social dirigiendo proyectos organizacionales de valores, cultura empresarial y comunicación. Mantuvo por muchos años una columna de crítica de televisión en El Tiempo, hasta que fue designado Defensor del Lector por dos años.

Ha publicado, entre otros libros: Oficio de equilibrista. 21 casos periodísticos, Los ejercicios del ver. Hegemonía audiovisual y ficción televisiva, junto a Jesús Martín Barbero; Balsas y Medusas, sobre la política en los medios, y Desde las dos orillas, sobre el derecho a la información. Ha sido asesor del Ministerio de Cultura de Colombia en investigaciones relacionadas con las áreas de comunicación, cultura, gestión cultural e industrias culturales.

Fue director del Centro Ático de la Universidad Javeriana, en Bogotá, el primer centro de recursos tecnológicos de información y comunicación en América Latina para el desarrollo de la educación. Es miembro del Consejo rector de la Fundación Gabo.

 

Gervasio Sánchez (España)

Es periodista desde 1984. Sus trabajos se publican en Heraldo de Aragón y La Vanguardia y colabora con la Cadena Ser y la BBC. Es autor de varios libros fotográficos: El Cerco de Sarajevo; Vidas Minadas; Kosovo, crónica de la deportación; Niños de la guerra; La Caravana de la muerte. Las víctimas de Pinochet; Latidos del Tiempo; Sierra Leona, guerra y paz; y Sarajevo,1992-2008.

Coordinó en 2001 junto a Manuel Leguineche el libro Los ojos de la guerra (Homenaje a Miguel Gil) y en 2004 publicó el libro Salvar a los niños soldados. Ha recibido los premios Cirilo Rodríguez, Ortega y Gasset, Rey de España y en 2009 se le concedió el Premio Nacional de Fotografía. Es enviado especial por la paz de la Unesco desde 1998.

 

Moara Passoni (Brasil)

Guionista, productora y directora brasileña. Exalumna de La-Fémis-Cannes Productora exalumna de Atelier, elegida como una de las ’25 nuevas caras del cine independiente’ de 2020 por Filmmaker Magazine.

Obtuvo un MFA  en escritura de guiones y dirección de la Universidad de Columbia, tiene una licenciatura en Ciencias Sociales de la USP y un Máster en Documental de la UniCamp.

Su obra de no ficción, Êxtase,  se estrenó en los CPH: DOX Awards y se proyectó en MoMA’S Doc Fortnight, Visions du Réel, ganando numerosos premios, incluidos el Premio del Jurado en el Festival de Cine de Sao Paulo Int ’y la Mejor Película Juvenil en FICValdivia.

Moara se desempeñó como coguionista del documental nominado al Premio de la Academia The Edge of Democracy.

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