PREMIO Y FESTIVAL GABO 2017

Espera pronto la programación
del Festival Gabo 2017


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30 Noviembre, 2015

Jurados participantes
Rosental Alves (Brasil)
Juan Gossaín (Colombia)
Graciela Mochkofsky (Argentina)

 

Relatora: Juliana Bedoya Pérez

Introducción

Cartagena de Indias, 14 y 15 de agosto de 2015. Tres periodistas, Juan Gossaín, Graciela Mochkofsky y Rosental Alves se reúnen para discutir cuál será el trabajo ganador (los diez de la selección oficial y los tres finalistas), en la categoría Cobertura, del Premio Gabriel García Márquez de periodismo 2015. En sus manos tienen 25 historias provenientes de toda Iberoamérica. Estas llegaron hasta aquí luego de un proceso de selección, con dos rondas previas, entre 337 piezas periodísticas. Los 25 trabajos resumen lo mejor de las coberturas hechas por los medios de la región sobre los temas que fueron noticia en 2014 y principios de 2015.

La discusión tiene puntos de vista diversos. El del brasileño Rosental Alves, pionero del periodismo online en América Latina, director del Centro Knight de Periodismo de las Américas, y miembro del consejo rector de la FNPI; el de Juan Gossaín periodista y escritor colombiano, director de Noticias de RCN Radio durante varios años; y el de Graciela Mochkofsky, argentina, co-fundadora y editora de la revista digital elpuercoespín.com, y autora de varios libros sobre las relaciones de poder en Argentina. Los tres logran un acuerdo desde un primer momento, una lista previa de los diez mejores trabajos en la categoría.

¿Qué es cobertura?

A pesar del consenso logrado con la selección oficial de los trabajos participantes, a los jurados los asalta una preocupación que hacen evidente desde un primer momento y alrededor de la cual se desarrolla la discusión durante los dos días. ¿Qué es cobertura? ¿En realidad los trabajos participantes son ejemplos claros de una cobertura periodística del día a día, hecha por el reportero típico que no tiene tiempo de sentarse a escribir una gran historia sino que cubre la noticia en su minuto a minuto y en su detalle?

O, más bien, ¿Estamos hablando de cobertura por aquella obsesión del reportero que lo lleva a enamorarse de un tema y esculcar hasta el último detalle buscando la verdad, y encontrándola de a poco, lo que lo obliga a hacer su trabajo por entregas en un espacio de tiempo?

Alves, como miembro del consejo rector de la Fundación estuvo involucrado en la estructuración del premio y recalca que el objetivo de esta categoría es incentivar el periodismo básico, el de la reportería del día a día, más allá del periodismo investigativo. Por eso comparte la inquietud de Gossaín y Mochkofsky, ¿estamos ante un grupo de trabajos de periodismo investigativo, hechos en un largo periodo de tiempo? El análisis de los próximos dos días dará espacio a responder estas preguntas, pero en un principio dejan latente la preocupación de no encontrar más trabajos que puedan premiar al reportero puro y al seguimiento de la noticia y la fuente hasta construir una historia.

Si bien prácticamente todas las historias presentadas les generan a los jurados la misma inquietud, el caso más relevante es La Casa Blanca de Peña Nieto, el único trabajo presentado en una sola entrega. Para Gossaín, Mochkofsky y Alves está claro que este trabajo es, de lejos, la gran primicia de México del año, pero dudan de su validez como una cobertura.

La selección oficial

Si bien los jurados se enfrentaron a una dificultad al encontrarse con trabajos que no cumplían con el concepto clásico de cobertura periodística de un tema, tienen un panorama alentador al descubrir que están prácticamente de acuerdo en las diez historias que deben ser parte de la selección oficial de la categoría. De este modo, y apenas una hora después de comenzar las deliberaciones, Juan, Gabriela y Rosental tienen gran parte del trabajo avanzado.

Clic aquí para conocer la selección oficial del #PremioGGM 2015

Para Juan Gossaín el gran valor de El Caso Tlatlaya, escrita por Pablo Ferri para Esquire Latinoamérica, es que es que es una historia que “comienza con la primicia y termina con la justicia”. Alves agrega además que el trabajo es redondo, “había que demostrar que había sido una masacre y se hizo justicia. Que las dos chicas quedan libres y los criminales terminan en prisión, es una conclusión que como profesional del oficio me emociona”.

Por su parte Violência tem cura?, de Galeno Lima y su equipo, es un ejemplo para el quehacer periodístico, pues aunque no es una cobertura como tal, “tiene mucho valor llevar a once practicantes a cubrir historias de violencia”, señala Mochkofsky. La violencia es un tema y más en un país como Brasil, en el que en los últimos diez años todos los indicadores han mejorado, menos el de la violencia. El valor agregado de este trabajo es presentar esta problemática desde varias miradas, todos ellos periodistas en formación

El trabajo de París Martínez para Animal Político (México), con la Cobertura especial sobre la desaparición forzada de normalistas en Guerrero, es tal vez para los jurados la única historia de las finalistas que se acoge al concepto estricto de cobertura, es el trabajo de todos los días de un reportero detrás de la noticia. En cuanto a la relevancia del tema, el caso de Ayotzinapa rompió la bruma informativa de que con el PRI no había pasado nada y que el tema de las masacres era cosa del pasado. En cuanto a innovación en la cobertura, se destaca el uso de una herramienta tecnológica como los drones para cubrir las marchas de #AyotzinapaSomosTodos.

La serie de investigación sobre Los Dólares Cadivi, publicada en El Nacional de Caracas, por David González y su equipo, debe ser resaltada porque hay seguimiento a una historia. “Es claro, es un escándalo y qué escándalo”, señala Rosental Alves. Para los jurados, lo mejor de este trabajo es que logran dar la dimensión a un hecho. “Lo mejor que hacen es dar el contexto de lo que significa el tema de los dólares en Venezuela”, dice Graciela.

Luego de superar el escollo de si este trabajo es o no una cobertura, los jurados coinciden en que La casa blanca de Enrique Peña Nieto, es un ejemplo perfecto de investigación periodística. Para Gossaín y Mochkofsky, la historia de Rafael Cabrera y su equipo, en Aristegui Noticias, es irrefutable, toda la información está blindada. En cuanto a su aspecto formal, La casa blanca es una nota ejemplar, tiene multimedia, su contenido es tan explosivo que la interacción con los lectores viene después, es una de esas notas que por su impacto crean un vínculo con la sociedad, señalan los jurados.

Minha casa, minha sina, escrita por Rafael Soares y Luã Marinatto, del Periódico Extra de Brasil, tampoco puede ser calificada como una cobertura como tal, pero tiene el valor que los periodistas convirtieron un hecho, del que se hablaba en varios medios y como especulación en muchos casos, en una cobertura. Luego de que Soares y Marinatto, encontraron que efectivamente había una historia para contar, la cubrieron en nueve entregas, con el valor agregado del multimedia, mapas de Google y videos que complementan la historia.

Por el mérito de ser un trabajo colaborativo, trabajado desde dos países y con periodistas de varios medios, la historia de El Nuevo Éxodo Latino, a cargo de Cristian Ascencio y su equipo, fue considerada dentro de la selección oficial. De igual manera, los jurados resaltan el carácter revelador del fenómeno de la migración de colombianos hacia Chile, un tema que en Colombia no se conoce.

El caso de los 43 manifestantes muertos durante las multitudinarias protestas en Venezuela en 2014 fue el punto de partida para Justicia a los caídos, de Valentina Oropeza y su equipo, para Contrapunto. Para Mochkofsky, esta es una de las historias que cumple con todos los requisitos de la categoría, los demás jurados resaltan además lo significativo que resulta que sea una cobertura que parte del seguimiento a un hecho que ya pasó, pero que en busca de la justicia, requiere un trabajo en un largo periodo de tiempo. Otro de los aspectos que resaltan es el uso de recursos tecnológicos para mantener actualizado el reportaje, con la infografía que se va actualizando según van avanzando los casos judiciales de los involucrados en las muertes de los manifestantes.

Las lecciones de los finalistas

El asunto se fue complicando al momento de elegir a los tres finalistas, varios trabajos entraron y salieron de la lista más de una vez, se hicieron varias listas posibles hasta que hubo un consenso. Tres historias que demostraban hechos tan llamativos y contundentes en sí mismos como por su tratamiento y magnitud en el resultado.

Un punto en común de las historias finalistas es la justicia. En palabras de Rosental Alves, lo más llamativo son “los reportajes que hicieron justicia, eso no hay con qué pagarlo en la sociedad, si ese no es el fundamental objetivo del periodismo no sé cuál sea”.

Juan Gossaín abre la discusión con una pregunta: “¿Ustedes ven con frecuencia grandes trabajos periodísticos que agoten el tema?”, la respuesta de Alves y Mochkofsky fue “no”. En este sentido, la historia del caso Tlatlaya es meritoria, es completa, pues comienza con encontrar al testigo clave de una masacre, que por equivocación está en una cárcel, hasta lograr crear las circunstancias para que se haga justicia: la libertad para los inocentes y la pena para los culpables.

Esta cobertura es el caso clásico del periodista empecinado en encontrar la verdad y demoler la versión oficial, enfrentándose incluso a las fuerzas más poderosas del estado y de la delincuencia, en una de las regiones más peligrosas para el ejercicio del periodismo, lo que da cuenta del coraje de sus autores.

Por la corta edad de los periodistas, por la magnitud de la historia y su impacto, por el medio en el que fue publicada, Minha Casa, minha sina también entra a la lista de los finalistas. La gran lección periodística que deja este trabajo es que no importa tener la primicia, no importa quién lo dice primero, sino quién lo hace mejor.

Extra, un diario popular de Río de Janeiro, no tuvo la noticia, pero tuvo a dos reporteros que salieron a la calle, la redondearon e hicieron la cobertura, que entregaron historias a sus lectores en un lenguaje sencillo y conciso y aprovecharon las herramientas a su alcance para hacer aún más contundente el resultado.

Toda la reflexión y discusión que se generó alrededor de La casa blanca de Enrique Peña Nieto, nunca puso en duda la calidad periodística del trabajo. De hecho, la gran lección sobre periodismo que salió de esta discusión fue el tránsito de esta historia en la mesa de los jurados durante estos dos días, pues pasó de ser un texto que no llenaba las expectativas de los jurados para estar en la categoría, a ser la ganadora de la misma. Durante la deliberación, los jurados descubrieron en el trabajo de Aristegui Noticias, un texto irrefutable y corajudo, tan blindado que hasta el hecho de ser ofrecido en una sola entrega parece tener sentido para soportar el vendaval que se desató después de su publicación, aunque en este caso, ni la justicia ni las consecuencias fueron las que podrían haber sido en cualquier otro país.

Es una investigación de largo aliento, con buen uso de multimedia y los mejores recursos y herramientas, con las voces de los protagonistas, muy bien documentado, que además aprovecha la naciente ley de transparencia y acceso a la información en México, para que no cupiera ninguna duda de lo que se estaba presentando. La controvertida salida del equipo de la emisora de radio en la que se divulgó el trabajo en simultánea con Aristegui Noticias, lo convierte además en un ejemplo insuperable de independencia periodística.

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24 Noviembre, 2015

Presentación

En la categoría texto de la presente edición del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo se evaluaron 819 piezas, que representaron casi la mitad (49,8%) de todos los trabajos postulados (1.645). El resto correspondió a las categorías Cobertura (337), Imagen (287) e Innovación (202).

Esta respuesta a la convocatoria representó una ardua tarea de evaluación en dos rondas de juzgamiento, previas a la valoración final del jurado, que recibió 28 trabajos que fueron ampliamente discutidos bajo los criterios fijados por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), entre ellos calidad narrativa, reportería, profundidad y contexto, independencia y valores profesionales.

El jurado, integrado por los periodistas Jean-François Fogel (Francia), Alexandra Xanic (México) y Fernando Morais (Brasil), se reunió en Cartagena de Indias los días 14 y 15 de agosto y tras la deliberación determinó la Selección Oficial del Premio, compuesta por los 10 mejores trabajos de la categoría, y de ese grupo eligió a tres finalistas y al ganador.

La Selección Oficial del Premio fue divulgada por la FNPI el 2 de septiembre, los tres finalistas el 24 del mismo mes y el ganador se conoció el 30 de septiembre en el marco del Festival del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, realizado en la ciudad de Medellín.

Perfil del jurado

La tarea de escoger a los finalistas y al ganador de la categoría estuvo a cargo de los periodistas Jean-François Fogel (Francia), Alexandra Xanic (México) y Fernando Morais (Brasil). Los siguientes son sus perfiles profesionales.

Jean-François Fogel. Es periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Press, el diario Libération y el semanario Le Point. Fue el asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, donde se dedicó a renovar por completo los seis sitios de los diarios del grupo francés Sud Ouest. Actualmente crea una nueva plataforma de información digital para el grupo France Televisions. Asesora a varios medios en Europa y América Latina tanto en la concepción de sitios como en la organización de la producción digital.

Hace parte del equipo pedagógico de la escuela de periodismo del Instituto de Estudios Políticos de Paris – Sciences Po para definir el enfoque de la enseñanza en el campo digital. Ha publicado varios libros sobre literatura francesa y América Latina.

Alexandra Xanic

Ha colaborado con diversos medios de México y Estados Unidos. Se inició como reportera de locales para los periódicos Siglo 21 y Público, en la ciudad de Guadalajara, y luego como reportera de la edición mexicana de la revista Cambio, de Colombia, y editora en la revista Expansión. Cubrió por muchos años emigración, salud y medio ambiente, el crecimiento del narcotráfico y asesinatos políticos y lleva varios años explorando maneras de hacer, como independiente, reportajes de investigación.

Junto con el reportero David Barstow, de The New York Times, fue ganadora del Premio Pulitzer por una investigación que puso al descubierto los pagos por soborno que hizo la cadena de supermercados Walmart para expandirse por todo México. Xanic es tallerista, colabora con connectas.org e imparte clases en la Universidad Iberoamericana.

Fernando Morais

Es periodista desde 1961. Trabajó en las redacciones de Jornal da Tarde, Veja, Folha de São Paulo y TV Cultura. Ha recibido en tres ocasiones el Premio Esso y en cuatro ocasiones el Premio Abril de Periodismo.

Ha publicado los libros Transamazônica, A Ilha, Olga, Chatô, o rei do Brasil, Cem quilos de ouro, Corações sujos, Toca dos Leões, Montenegro, O Mago. Su obra más reciente, Os últimos soldados da Guerra Fria, recibió el premio al Mejor Libro de no ficción en la primera Bienal de Brasil.

Morais hace parte del Consejo Superior de Telesur, televisión pública latinoamericana con sede en Caracas, Venezuela, y es autor del guión de la miniserie documental Os 5 dias que abalaram o Brasil sobre el suicidio del presidente Getúlio Vargas. Actualmente trabaja en un libro sobre la trayectoria política del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El juzgamiento

La sesión de juzgamiento fue instalada por el director ejecutivo de la FNPI, Ricardo Corredor, quien expuso las reglas del proceso, los detalles de la agenda y la forma en que el jurado podía acceder a la lista de trabajos. Entregó un panorama general de la convocatoria, destacando el crecimiento de las postulaciones en esta nueva etapa del premio. Resaltó que en 2013, su primera edición, se recibieron 1.379 piezas en las cuatro categorías, un año después los postulados fueron 1.400 y en la presente versión se presentaron 1.645 piezas periodísticas.

El trabajo del jurado comenzó con la revisión, uno a uno, de los 28 textos que alcanzaron la última etapa. En cada una de ellos se examinaron aspectos como la temática, la profundidad de la investigación, la calidad narrativa, la originalidad del tema y el abordaje (punto de vista), el impacto, la diversidad de fuentes, la trayectoria del reportero, el tipo de medio (independiente, revista, periódico, etc.), entre otros. Posteriormente se otorgó una calificación (Medio, Medio alto, Alto, Sobresaliente) que permitió decantar la lista.

En medio de la revisión el jurado discutió los criterios de juzgamiento y los cruces de géneros en los textos periodísticos, coincidiendo en que los 28 trabajos seleccionados combinaban distintos acercamientos y temáticas muy variadas, entre ellas la migración y el exilio, el medioambiente, la cultura, la transparencia de los sistemas de salud, al igual que historias de víctimas y victimarios.

Tal como quedó consignado en el acta de juzgamiento, de manera global los trabajos evaluados son “de calidad o gran calidad” y solo un pequeño número no debió llegar a la ronda final.

Tras la primera jornada de análisis y discusión, cumplida en la mañana y parte de la tarde del 14 de agosto, el jurado redujo la selección de 28 a 14 piezas y posteriormente el círculo se cerró en 10, la selección oficial.

Clic aquí para conocer la Selección Oficial del #PremioGGM 2015

El jurado destacó que en esta selección hay una representación de trabajos que son “políticamente correctos”, además de un llamativo acercamiento a la realidad desde la cultura, con temas que no son habituales en las postulaciones a los premios de periodismo.

En esta etapa del juzgamiento el jurado puso de nuevo sobre la mesa los criterios de evaluación para mirar el peso de cada uno a la hora de la valoración final, coincidiendo en que si bien algunos de esos criterios podrían ser relativos dentro de las piezas, dos valores deben estar presentes: la calidad narrativa y la solidez de la reportería (el trabajo en el terreno, la búsqueda información, la calidad de la investigación).

En el segundo día de deliberaciones (15 de agosto), el jurado se concentró en cinco propuestas de las que saldrían los tres finalistas. Los escogidos, fueron: Vasco Pimentel, el oidor; Rápido, furioso, muerto, Los positivos del Cabo Mora, Tribus de la inquisición y O lado oculto das contas de hospital.

De este grupo se escogieron como finalistas los textos Rápido, furioso, muerto, de Javier Sinay (Argentina); Vasco Pimentel, el oidor, de Sabrina Duque (Perú) y O lado oculto das contas de hospital, de Cristiane Segatto (Brasil); resultando ganador Rápido, furioso, muerto, texto publicado en la revista Rolling Stone, Argentina.

De esta pieza el jurado destacó “la energía en la escritura y la calidad de la reportería para reunir, como haría un novelista, información significativa sobre la vida de un barrio. De manera específica se puede notar, casi como un modelo, la distancia que logra el autor frente a los hechos, sin culpar o absolver a nadie de lo que termina siendo una muerte. La capacidad de Sinay en la captura de las voces de los jóvenes es un punto que no escapará al lector en esta investigación de alta calidad”.

Reflexiones finales

Los textos evaluados le permitieron al jurado hacer algunos apuntes sobre el panorama del periodismo en Iberoamérica. Los siguientes son algunos de ellos:

– Se observa el crecimiento de un periodismo escrito en revistas (algunas de ellas independientes, otras pertenecientes a grandes grupos de medios) que es muy ambicioso en la narración y la manera de armar los textos (estructura).

– Los trabajos siguen ofreciendo una visión problemática del continente: violencia, narcotráfico, corrupción, desigualdad; sin embargo, emergen temas no tan obvios, que corresponden a la misión de entrar a nuevos territorios.

– Hay una fuerte presencia de medios pequeños o medios alternativos, que pone por encima de los recursos económicos la calidad y creatividad de los reporteros.

– Los temas sociales siguen teniendo una presencia notable en la agenda y están soportados en reporterías profundas, buenas entrevistas y extraordinario talento para narrar.

– Se destacó el aumento de la participación de trabajos en lengua portuguesa, especialmente provenientes de Brasil, lo que permiten conocer y valorar un poco más el ejercicio periodístico en esos países.

– Según Jean-François Fogel, hay síntomas de ruptura en los temas y el nivel de la investigación y la escritura están en alza.

– Fernando Morais destaca la juventud de los escritores. “Es gente muy joven escribiendo muy bien, escribiendo como mayores”.

– Para el jurado, los trabajos finalistas entrañan un mensaje a los periodistas de la región: “vete a la calle, ensúciate los zapatos” (…) “cuenta lo que pasa tal como ocurre”.