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6 claves para transformar las narrativas sobre drogas, según Adriana Muro

Desenmarañar las redes del narcotráfico, hacer seguimiento a las rutas por las que transita la droga y hacer registro de las incautaciones y operativos policiales en donde hay capturas y se decomisan toneladas. La estética y la narrativa de lo “narco” ha primado en el cubrimiento que hacen los medios acerca de la política de drogas, haciendo de esta un lugar común del cual es complejo salir.

Tal vez la cantidad de visitas y clicks ha motivado esta matriz que no logra desenredar la problemática para llegar a historias y puntos clave que nos permitan comprender de manera más amplia y profunda el problema de las drogas en nuestros países. 

“Creemos que el sistema de prohibición de drogas es un sistema de opresión”, dijo Adriana Muro en la segunda sesión del taller virtual ‘Nuevas narrativas sobre drogas: coberturas libres de estereotipos’, en el marco del Festival Gabo N°9. 

Durante este espacio, Adriana insistió en el papel que juegan los periodistas y los medios de comunicación a la hora de reproducir las narrativas que estigmatizan, criminalizan y alimentan el enfoque bélico. En contraste, Muro compartió algunas claves para transformar estos enfoques: 

Narrar desde los efectos de la prohibición

¿Es el narcotráfico o es la prohibición la que genera violaciones a los Derechos Humanos? Esta pregunta es importante a la hora de empezar un cubrimiento sobre el tema. Reconocer que la política de drogas se ha enfocado en la prohibición brinda una perspectiva más honesta de lo que ocurre, por eso es fundamental narrar la relación entre el tratamiento punitivo, de guerra, y las violaciones sistemáticas de distintos derechos de comunidades principalmente vulnerables. 

Analizar la interacción con otros sistemas de opresión

Las narrativas tradicionales sobre los temas relacionados con drogas han fortalecido los estigmas contra las poblaciones más empobrecidas y vulnerables. Las dinámicas de prohibición están atravesadas por el sexo – género, la raza y la clase, lo cual genera mayores impactos en jóvenes, mujeres, habitantes de calle, población cultivadora y personas que consumen drogas. Por eso, cualquier contenido que se produzca debe tener presente la interseccionalidad.

Brindar una fotografía completa de la cadena

Usualmente la información que se produce sobre este tema suele enfocarse en un momento específico de la cadena, estigmatizando los eslabones más débiles de la misma y agudizando la persecución contra ellos. Para informar es importante integrar a la conversación pública los puntos medios, no solamente el cultivo y el consumo.

Aportar diversas fuentes y términos

La política de drogas es un tema que abarca numerosas disciplinas (derecho, medicina, economía, entre otras). Por eso, a la hora de informar es importante hacer una consulta diversa que brinde un panorama amplio de la noticia desde distintos frentes de estudio.

Contar las historias de vida

Las narrativas se han enfocado en los datos cuantitativos y, al ser un tema complejo, en muchos casos han despojado la humanidad que puedan tener estos datos. Por eso es importante comunicar quiénes han sufrido las consecuencias de las políticas de drogas y contar que “la guerra contra las drogas ha sido una guerra contra las personas”. 

Este enfoque permite: 

  • Generar empatía
  • Demostrar que existen consumos no problemáticos
  • Evidenciar que la prohibición afecta a grupos en situación de vulnerabilidad 

Contribuir al debate sin criminalización

La memoria es un elemento fundamental

Durante décadas, el narcotráfico ha tenido consecuencias en diversas esferas políticas, sociales, incluso mentales, en muchas comunidades del país. Por eso, los antecedentes históricos, la memoria y el tacto o cuidado con la información que se divulga deben ser elementos centrales para estos cubrimientos. 

Dos lecciones finales:

  • No es solo un asunto nacional, sino que también es importante tener en cuenta el contexto internacional. 
  • Todas las historias tienen matices y “zonas grises” que son importantes de visibilizar.

 

Sobre Adriana Muro Polo

Abogada mexicana por la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México con Maestría en Derechos Humanos y Democratización de la Universidad Externado de Colombia. Tiene más de 10 años de experiencia en organizaciones de la sociedad civil en México y Colombia. En 2014 fundó Elementa DDHH, una organización con sede en Bogotá y Ciudad de México que busca, a través del uso creativo del derecho, aportar a la garantía de los derechos humanos en la región. Específicamente en el área de política de drogas, coordina proyectos de la mano de colectivos, organizaciones e instituciones del Estado para la creación de escenarios jurídicos viables y el desarrollo de investigaciones y estrategias de incidencia nacional e internacional para visibilizar los efectos de la guerra contra las drogas y transitar hacia una política respetuosa de los derechos de las personas. Desde el año 2017, es la directora ejecutiva de dicha organización.

Sobre el taller‘ Nuevas narrativas sobre drogas: coberturas libres de estereotipos’

Esta actividad hace parte parte de la tercera edición del Fondo para Investigaciones y Nuevas Narrativas sobre Drogas (FINND), que convoca la Fundación Gabo con apoyo de Open Society Foundations (OSF) y es posible gracias a la alianza de la Fundación Gabo con los grupos SURA y Bancolombia, con sus filiales en América Latina.

Sobre el Premio Gabo y el Festival Gabo

Son convocados por la Fundación Gabo, que inspirada en los ideales y la obra de Gabriel García Márquez, busca promover espacios de reflexión y debate y exaltar el periodismo ético, riguroso, innovador y de servicio público.

El Premio Gabo y el Festival Gabo son posibles gracias a la alianza de la Fundación Gabo con los grupos SURA y Bancolombia, con sus filiales en América Latina.

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