¿Qué es el periodismo performático?

periodismo performatico

Sebastián Hacher y Sol Dinerstein durante la charla ‘Periodismo performático: la palabra ya no tiene el poder’. Foto: Julián Roldán/ FNPI.

Por Daniel Torrealba / @Danfebres

La palabra ya no tiene poder. Esa es la consigna que, desde la revista Anfibia, da rienda suelta al periodismo performático. Ahora, ¿qué es esto? En la revista argentina, dirigida por Cristian Alarcón, lo aproximan a algo que se encuentra en la “frontera entre el periodismo y el arte, entre el relato y la acción”.

Para conocer más detalles sobre esta nueva corriente del periodismo, alrededor de 300 personas asistieron a la charla ‘Periodismo performático: la palabra ya no tiene poder’, que se realizó el segundo día del #FestivalGabo2018 en el salón Restrepo del Jardín Botánico, en Medellín.

Aquí los ponentes argentinos Sebastián Hacher, editor de Cosecha Roja, y Sol Dinerstein, productora ejecutiva de Anfibia, se enfocaron en responder las siguientes preguntas: ¿Es cierto que la palabra ya no tiene el poder? ¿Es legítimo que lo creativo forme parte de un proceso periodístico?

 

Así nace el periodismo performático

“El laboratorio de periodismo performático es un proyecto de poco más de un año y nace a raíz de una convocatoria de Casa Sofía [un proyecto político culturar y político], que nos propuso hacer talleres de formación de periodistas. Esto, desde Anfibia, lo venimos haciendo desde hace años y por eso decidimos redoblar la apuesta y pensar en algo innovador para narrar la realidad. Así surge la idea de convocar a un laboratorio de periodismo performático”, señala Sebastián Hacher.

Desde Anfibia creen que hemos migrado a un mundo de imágenes, donde la palabra ha ido perdiendo, poco a poco, poder. Por eso ellos se están preocupando por encontrar nuevas gramáticas para narrar lo real, para apropiarse de la realidad y poder contarla.

“La idea fue convocar a periodistas y artistas para que trabajen juntos y creen algo nuevo: cosas que puedan romper la pantalla y generar nuevas sensaciones en la audiencia”, señaló el editor de Cosecha Roja. Además, añadió que el objetivo es “conmover a nuestras audiencias hiperestimuladas, hiperconectadas, hipercultas e hipercríticas”.

La convocatoria para el laboratorio de periodismo performático

Sol Dinerstein señaló que 194 proyectos se postularon, en marzo de este año, para hacer parte del laboratorio, en una convocatoria que estuvo abierta por espacio de un mes.

Solo seis proyectos fueron seleccionados durante esta primera convocatoria y los ganadores los dieron a conocer durante la 44a edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires:

Laberintos de cristal: La performance hace foco en los movimientos de las mujeres para encontrar su lugar dentro del poder judicial.

Sur delta: El arte urbano es su lenguaje, las redes sociales y las calles son el territorio donde disputa el discurso público. Ellos intervienen con acciones performáticas sobre los temas calientes de la agenda.

Sinfonía big data: Una performance escénica múltiple que investiga el fenómeno socio-tecnológico del big data, abordando los enfoques y conceptos de la psicopolítica, vigilancia y publicidad en diálogo con las reverberaciones político-tecnológicas tanto a nivel internacional como local.

Con toda la muerte al aire: Una instalación performática que reconstruye el femicidio e invita a sumergirse en el relato y en las ambigüedades que rodean a todo acto de violencia.

Micropolítica de la supervivencia gorda: Esta performance comparte visiones, porciones y fragmentos de cuerpos gordos sobreviviendo en un sistema neoliberal magro. Trae voces, genera representaciones, jaquea palabras y hace intervenciones que buscan habilitar nuevas formas de recorridos deseantes sobre los cuerpos y nuevas formas de ser gordo en el mundo.

Voces disidentes: La performance invita al público a ingresar en un túnel: se escuchan incesantemente fragmentos de discursos naturalizados que contribuyen a la generación de desigualdades en nuestra sociedad.

“Después de la ceremonia iniciamos un periodo de workshops muy intensos y nos reunimos con cada uno de los proyectos una vez por semana. Fue un proceso laborioso que nos obligó a salir de nuestros lugares de confort como periodistas y narradores. Tratamos de aprender a vivir en la tensión entre el arte y el periodismo; tratamos de vivir en esa frontera”, contó Hacher.

Desde Anfibia comentan que tenían claro lo que no querían que fuera el periodismo performático: 1) un periodismo bonito y 2) arte con información. Bajo esas premisas han trabajado durante todos estos meses con los distintos proyectos, que en el último trimestre de 2018 empezarán a mostrar sus resultados en la ciudad de Buenos Aires y a través de redes sociales.

¿Por qué esto es periodismo?

Esa fue la primera pregunta de uno de los asistentes a la charla y fue respondida por Sebastián Hacher: “Primero porque hay una investigación detrás. O sea, todos estos trabajos tienen fuentes, entrevistas, inmersión, etc. Lo que estamos haciendo es cambiar la manera en que esa información se procesa. Así como antes apelamos a las herramientas de la narrativa clásica y de la ficción para contar lo que investigamos, ahora queremos hacerlo a través del arte. Apostamos a un cambio profundo en el que presentamos la investigación. Es un tema de lenguaje”.

Hacher aclaró que una de las características de Anfibia es intentar encontrar formas innovadoras para narrar lo complejo, por eso con el proyecto de periodismo performático están pasando de la investigación a la narración y de la interpretación a la creación.

 

Sobre el Premio y Festival Gabo

Es convocado por la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación y la coherencia ética en el periodismo, con inspiración en los ideales y la obra de Gabriel García Márquez, y en la dinámica de innovación, creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia.

El Premio y el Festival Gabo son posibles gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y los grupos SURA y Bancolombia con su filiales en América Latina.

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