Tres reflexiones sobre la cobertura de la crisis de Venezuela

Alberto Barrera Tyszka, Luz Mely Reyes, Rodrigo Pardo y Boris Muñoz. Foto: Joaquín Sarmiento/ FNPI.

Por: Antonio Canchila García

La situación de crisis que vive Venezuela sigue siendo uno de los temas de mayor impacto en las agendas mediáticas. Sin embargo, en pocos espacios se ha entrado a reflexionar sobre cómo hacer un cubrimiento de este tema.

Durante una hora, los venezolanos Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo; Alberto Barrera Tyszka, escritor, poeta y guionista; y Boris Muñoz, editor de opinión de The New York Times en español, dilucidaron sobre lo que implica la cobertura del día a día en este país.

El antídoto para la censura. No hay una fórmula para hacerle contrapeso a la censura que ha tomado fuerza en Venezuela y que ya va en el cierre de cadenas de televisión o la sanción a medios internacionales que históricamente han tenido señal en ese país. Sin embargo, desde el ejercicio diario puede hacerse contrapeso a la limitación de la libertad de prensa.

Ante la negación por parte del Gobierno de entregar información o de abrir espacios a los medios en ruedas de prensa, se recomienda afianzar una agenda propia que pueda ayudar a reflejar la realidad del país desde otra óptica.

¿Cuándo romper algunos pactos del oficio? Uno de los cuestionamientos más comunes frente al ejercicio del periodismo en Venezuela ha sido si la prensa debe seguir buscando la imparcialidad ante un Gobierno que algunos medios, como Folha de Sao Paulo, han decidido calificar como dictadura.

Reyes, Barrera y Muñoz coincidieron en que la prensa no puede la prensa seguir ante lo que llamaron “un sistema opresor”. “Tenemos que desobedecer ante un sistema opresor. No podemos ser neutrales, tenemos que decir lo que es ese gobierno, sin que ello signifique que haya que renunciar al precepto de que los hechos son sagrados”, expresó Reyes.

Límite a la prensa de lado y lado. Los medios, sobre todo los internacionales, han vendido la idea de que las presiones y censuras a la prensa llegan solo desde el Gobierno, pero resulta que la oposición, muy a su manera, también genera presión. Lo hacen negándose a responder algunas preguntas de los medios o señalándolos como periodistas del Gobierno porque hacen preguntas incómodas.

Sobre el Premio y Festival Gabo

Es convocado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano -FNPI-, con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación y la coherencia ética, con inspiración en los ideales y obra de Gabriel García Márquez y en la dinámica de creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia. El Premio y el Festival es posible gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y los Grupos Bancolombia y SURA con sus filiales en América Latina.

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