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6 datos curiosos de la Amazonía y el porqué está ardiendo

Martin von Hildebrand, Natalia Viana y Carlos Castaño-Uribe | Foto por: Yaritza Alicea Muñoz

Por: Natalia Santiago Pérez | @stgo_naty

Foto por: Yaritza Alicea Muñoz

El Amazonas es la selva tropical más grande del mundo. Esta, compartida por ocho países en Sur América, es uno de los lugares con más biodiversidad en el planeta Tierra. 

Según se estableció en la charla ‘¿Por qué arde la selva?’, que formó parte de las alocuciones del Festival Gabo 2019, la comunidad científica desea que se levante la voz y se haga algo por la naturaleza, por la casa de siete mil millones de personas. No se debe permitir perder una de las maravillas naturales que el planeta Tierra posee, una donde su diversidad biológica es única e irremplazable. Con el creciente movimiento digital en contra del cambio climático, es hora de añadir a la conversación nuestra selva tropical o como a muchos les gusta llamarla, “el pulmón del mundo”, para así lograr su conservación.      

Por su parte, Martín Von Hilderbrand, etnólogo y presidente de la Fundación Gaia Amazonia, expresó que “la mayor amenaza de la Amazonía es nuestro conocimiento. Pensamos que podemos verla como el patio de nuestras casas y no entendemos la importancia que esta le brinda a la historia y al ecosistema y esto es algo que la comunidad indígena dentro de ella si entiende”, aseveró. 

Ante los recientes fuegos que arroparon a este patrimonio de la humanidad, aquí te presentamos seis datos curiosos del Amazonas y el porqué está ardiendo. 

1. La selva es tan húmeda que si cae un rayo dentro de ella nada pasaría.  

2. Un árbol adulto tiene la capacidad de absorber hasta una tonelada de agua al día y este proceso ayuda a la retención de humedad.

3. La selva tiene la capacidad de generar su propia lluvia, ya que cuando esta cae al suelo las raíces profundas de los árboles la absorben, y a través de la transpiración la libera a la atmósfera donde forma nubes para luego volver a caer como lluvia.

4. La continua tala de árboles no permite que estos contribuyan al ciclo del agua y los lugares con una alta taza de desforestación solo logra que la temporada de sequía se alargue y por ende que los incendios crezcan y duren más.

5. Si la destrucción de la selva sobrepasa el 25 % llegaríamos a un punto de no retorno para esa zona afectada ya que la selva amazónica no sería capaz de retener su humedad porque los árboles no tienen mecanismo de protección contra el fuego. 

6. El fuego en el Amazonas no es algo que pasa de forma natural, aunque no es la primera vez que ocurre (2005 y 2010). 

Si cortamos los árboles es como cortar un pitillo, nos quedaremos sin agua”, concluyó Carlos Castaño Uribe, antropólogo y director científico de la Fundación Herencia Ambiental.

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