Las mujeres perdidas de Judith Thurman

Por Sofía Pérez.

Algunos piensan que escribir sobre libertad hace libre, pero para Judith Thurman es la libertad para escribir lo que hace libre a una mujer. Esta escritora de The New Yorker, dedicada a la crítica, la moda, la poesía y las biografías estuvo presente durante el Festival Gabriel García Márquez de Periodismo. Libertad, feminismo y moda fueron algunos de los temas que abordó en el taller que dictó durante la segunda jornada del evento.

En la primera parte del espacio, los asistentes escucharon a Thurman contar historias sobre sus trabajos y en especial sobre su madre, una importante inspiración para llegar a ser quien es hoy. Aseguró que siempre la recuerda sentada, en una mesa, con un texto, pegamento y tijeras en la mano. Sin tecnologías, pero siempre lista para editar cualquier texto.

Su trabajo se relaciona estrechamente con las mujeres y el trabajo de estas. Su primera mujer perdida fue su madre y a partir de ahí siguió encontrando más. Ha escrito perfiles importantes en el mundo de la moda, ha sido crítica y hasta poeta, pero la faceta que más dejó ver en el taller fue el feminismo. Lo más difícil, abreviarlo todo: “es alcanzar la máxima abreviación con la menor cantidad de pérdida”, dice.

A pesar de los años y la experiencia, esta autora lidia frecuentemente con las dificultades de cualquier escritor. Asegura no saber cómo enfrentarse a la hoja en blanco. Algunas veces tiene que escribir un párrafo hasta 30 veces antes de que, ‘por arte de magia’, se le ocurra una idea genial. Dice que es más fácil imaginarse que un tiempo muy corto es largo y así el texto fluye, las ideas llegan. Pero lo más importante es confiar, pues “para evitarte un mal tiempo tienes que amarte a ti mismo”.

Judith es caótica. Es consciente de que el orden, a la hora de escribir, es muy útil, pero le ha sido imposible en los cerca de 50 años que lleva escribiendo dejar el desorden. “La ansiedad es mi oxígeno, es una droga y parece que la necesito”.

Hecho con por