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“No debemos reemplazar el andar con el otro por el navegar en la red”: Ginna Morelo

24 Septiembre, 2016
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La editora de la Unidad de Datos del diario colombiano El Tiempo y reciente ganadora del premio español Ortega y Gasset Ginna Morelo será una de las participantes de la cuarta edición del Festival Gabo en el Jardín Botánico de Medellín. Conversará con el argentino Martín Caparrós, el español Samuel Aranda y la portuguesa Alexandra Lucas Coelho, el 1 de octubre, en el coloquio Periodismo contra el público.

Como abrebocas, hablamos con Ginna para conocer su opinión sobre la tiranía del clic y su estrategia para captar la atención del lector, especialmente con investigaciones que involucran grandes volúmenes de datos. También nos contó cómo, en algún momento, le tocó escribir a contracorriente para sacar a flote historias sobre la violencia paramilitar, que muchos hubieran preferido mantener oculta en su ciudad natal Montería.

1. En esta era digital, especialmente de ‘me gustas’ y ‘retuits’, ¿cómo cree que los reporteros deben escoger las historias que le contarán al público?

No debemos permitir que la agenda periodística resulte atrapada en la narrativa de la tiranía del clic. Es lo primero por lo que hay que luchar. La revolución digital y la sintonía con las audiencias no es sinónimo de buscar el agrado en las redes sociales simplemente para confirmar que nos leen, que nos siguen. Más que eso estamos llamados a buscar el dato disparador, a seguir la ruta de lo que está mal y que merece ser explicado, a destacar lo bueno que requiere ser contado.

Los reporteros debemos escoger las historias con el olfato, ese que nos enseñaron con sus trabajos los maestros del periodismo. No debemos permitir reemplazar el “andar con el otro” por el “navegar en la red”. No debemos reemplazar “la historia” por “la historia viral”.

2. Las listas de las historias más leídas en los sitios web suelen encabezarlas los temas ligeros, ¿cómo mostrarle al público esas historias duras y profundas que casi no lee o parece no interesarle demasiado?

Descubriendo en los temas duros el rostro de las historia. Los datos nos deben conducir a la historia. Y la meta es descubrirla para potenciarla con formatos narrativos creativos. Estamos obligados como periodistas a perderle el miedo a la exploración de las nuevas narrativas. A experimentar de la mano con las audiencias, que son audaces y también lo reclaman de nosotros. Ello, por supuesto, no debe significar sacrificar el fondo, el contenido, la investigación.

3. Periodistas como Martín Caparrós han hablado, insistentemente, sobre el periodismo contra el público, pero ¿cómo lograr un punto de equilibrio: quiénes deben hacer las veces de esas voces iluminadas que deciden lo que realmente necesita saber el público?
El periodista debe seguir siéndolo y la audiencia debe seguir siéndolo. La clave, creo, está en entender el rol y el papel de cada uno.

Los reporteros estamos para investigar, para indagar, para observar, para entrevistar, para escuchar los silencios y para romper los ruidos con más inquietudes. Y las audiencias para seguir la historia, para cuestionar el producto y a nosotros a través de todos los nuevos canales en los que ahora nos encontramos.

Esa zona de tolerancia o de intolerancia en un gran espacio para dar y recibir o simplemente para pasar la página; porque pretender como periodistas lograr un efecto totalitario es un error.

4. ¿Cómo ha sido su experiencia desde la Unidad de Datos de El Tiempo? ¿Cómo ha hecho su equipo más atractivas esas historias con grandes volúmenes de datos?

Ha sido un parto porque la primera evangelización que debes hacer es en la casa. Algunos tienen claro que esto es el presente. Otros creen que sigue siendo un futuro muy lejano. Este ejercicio interdisciplinario es difícil de comprender de entrada. Ahora imagínate lo que puede pasar con las audiencias y sus cientos de intereses y de exigencias en medio de todo lo que tienen al alcance de la mano.

Cuando me invitaron a ET (El Tiempo) a trabajar, me sentí halagada y acto seguido dibuje la fórmula propuesta #historias + datos = Nace un nuevo reportero. Entonces comenzamos a investigar fenómenos complejos con miles de datos, pero contados desde las historias con rostro. Y ahí vamos, sonriendo, aprendiendo, experimentando, equivocándonos y volviendo a comenzar. Y el público se ha conectado con ello.

A ratos me sacan las famosas métricas de los consumos de mis historias, unas son abrumadoras otras famélicas. En medio de todo ello una interacción creciente con preguntas sobre “qué viene ahora”, “cómo lo vamos a hacer”, “en qué puedo ayudar”, “te tengo una idea”. Y el mini equipo Datos ET, ahí, dispuesto a continuar.

5. Como periodista y escritora, ¿qué es para usted escribir contra el público?

Soy reportera. Eso soy. ¿Se puede contar una anécdota?

Hace unos buenos años comencé a investigar el tema víctimas en mi Córdoba Caribe. Me amenazaron. El dueño del diario y algunos compañeros me dijeron: “deja esos temas quietos”. “Deja de ser romántica”. Yo continué en silencio asumiendo de mi bolsillo la investigación y la impresión de un libro. ¡Qué locura! Ellos –mi jefe y mis compañeros- eran una parte del público. Al salir el libro, algunos leyeron, lo compartieron y se dolieron. Otros simplemente se buscaron un mejor libro.

El dueño de un kiosco de revistas en Montería me contactó y me dijo que le dejara Tierra de sangre, que él tenía que venderlo. No sé cuántos le dejé. Un tiempo después llegó a mi casa con un sobre: el dinero por la venta de los libros y una pregunta ¿Cuándo escribe el segundo sobre esto que casi todos sabemos pero nadie quiere oír? Le sonreí. Recordé a mi abuelo el liberal, el carpintero que hacía canoas en el río Sinú, decirme: tus ojos indefinibles van a ver lo que otros simplemente no quieren. Y lo vas a contar.

Sobre el Premio y Festival Gabo
Es convocado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), con el objetivo de incentivar la búsqueda de la excelencia, la innovación y la coherencia ética, con inspiración en los ideales y obra de Gabriel García Márquez y en la dinámica de creatividad y liderazgo que caracterizan a Medellín, Colombia. El Premio y el Festival es posible gracias a la alianza público-privada conformada por la Alcaldía de Medellín y los Grupos Bancolombia y SURA con sus filiales en América Latina.

Cómo asistir al Festival Gabo
Todos los eventos del Festival Gabo son de entrada libre y gratuita. Si deseas asistir a esta actividad, solo deberás presentar un documento de identificación. Para tener prioridad en el acceso a las actividades del Festival que se realizarán en el Jardín Botánico de Medellín, inscríbete aquí.

LATAM, la aerolínea oficial del Festival, tiene 25% de descuento en tiquetes nacionales y 15% en internacionales para los interesados en asistir al Festival. Los descuentos aplican en rutas cubiertas por Latam. Algunos hoteles y hostales de Medellín también ofrecen descuentos a los asistentes.

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