Así se cubre la violencia en América Latina

Maraton Cobertura - Por David Estrada Larrañeta/FNPI

La categoría Cobertura recibió 256 trabajos, de los cuales se escogieron tres finalistas provenientes de México, Venezuela y Guatemala. El jurado resaltó, entre otras cosas, la apuesta por la justicia, la capacidad de investigación y el uso de recursos innovadores.

Los tres trabajos finalistas de la categoría Cobertura tienen algo en común: todos retratan episodios violentos que han ocurrido a lo largo del continente. En México, el periodista Alejandro Sánchez registró en la revista Emeequis cómo los habitantes de un pueblo de Michoacán conformaron un grupo de autodefensas para contrarrestar a un cartel de narcotraficantes que se hace llamar Los Caballeros Templarios. Desde Guatemala, la periodista Alejandra Gutiérrez y el equipo de Plaza Pública se organizaron para cubrir el juicio contra el dictador Efraín Ríos Montt y el jefe militar José Mauricio Rodríguez Sánchez. Y recorriendo las calles de Caracas, Venezuela, César Batiz y sus colegas de Últimas Noticias investigaron los asesinatos cometidos por la policía durante las jornadas de protesta ocurridas el 12 de febrero de 2014.

En el conversatorio moderado por Martín Caparrós, miembro del jurado de la ronda final de esta categoría, salieron a flote las dificultades del ejercicio periodístico en contextos donde peligra la vida de las personas implicadas, hay censura, no hay apoyo de las autoridades locales o, incluso, los directores de los medios se oponen a la publicación de los contenidos.

“En Últimas Noticias no queda ningún integrante del grupo de investigación”, dice César Batiz. El trabajo del equipo de Batiz se valió de las fotos y de los videos que capturaron los asistentes y testigos de una marcha estudiantil en contra del gobierno de Nicolás Maduro para demostrar que el joven Bassil Da Costa fue asesinado por policías y funcionarios de inteligencia. Cuando la publicación se volvió viral, los propietarios del medio quisieron desmontarla de la página web. “La redacción se opuso y no permitió que eso ocurriera. Tiempo después nos volvieron a censurar y todos renunciamos”.

Precisamente, el jurado resaltó como características de esta cobertura su valentía y el uso de una metodología innovadora que le permitió tener acceso a material imprescindible para establecer quiénes fueron los autores de los asesinatos.

En el caso de Alejandro Sánchez, el principal problema de escribir sobre los campesinos que habían constituido un grupo paramilitar en Ruana, Michoacán, para frenar las extorsiones, asesinatos, secuestros y violaciones de los que eran víctimas, fue la inseguridad en el pueblo. “A medida que los grupos de autodefensa se acercaron a los puntos de dominio de los Templarios, la violencia fue aumentado”, dice Sánchez. “Había caos informativo. Toda la prensa local estaba supeditada a este peligroso cartel”.

En el concepto del jurado sobre esta crónica, se lee que el trabajo sobresale por “el mérito de la inmediatez, la cercanía con su asunto, la buena prosa, el relato eficaz, la voluntad de investigar más allá de lo evidente y entender el contexto y las razones de los hechos”.

A raíz del seguimiento al juicio contra Ríos Montt, las presiones en la redacción de Plaza Pública, medio en internet dedicado al “periodismo de profundidad”, tampoco se hicieron esperar. Según Alejandra Gutiérrez, editora general, había muchos sectores de la sociedad guatemalteca interesados en que el proceso no se llevara a cabo. Tanto que, aunque el equipo se preparó de antemano para la cobertura, le tomó por sorpresa que se iniciaran las audiencias. “No esperábamos que las palabras ‘sentencia’ o ‘culpable’ fueran a llegar. Pero llegaron. Y por fin las víctimas dijeron: ahora se puede escuchar nuestra historia”.

El equipo de base de Plaza Pública estuvo conformado por tres periodistas y dos fotógrafos. Además, contó con el apoyo de toda la redacción del medio. “Cuando se cubren temas de justicia transicional hay que girar la mirada. También hay que contar el contexto y las historias que podían explicar por qué estaba sucediendo ese juicio”, dice Alejandra Gutiérrez.

Pese a lo histórico del fallo, la corte de constitucionalidad de Guatemala anuló el juicio que sentenció a Ríos Montt a 80 años de prisión por genocidio. Precisamente, de este trabajo el jurado valoró que usara la combinación de recursos multimedia como una “apuesta decidida por la justicia”.

Para concluir, Martín Caparrós llamó la atención sobre otros puntos comunes entre estos ejercicios de Cobertura, clasificados como los mejores publicados en Iberoamérica en el último año. Los tres acuden a la web, no solo como plataforma para llegar a los lectores, sino que utilizan otros recursos digitales para crear y hacer curaduría de contenidos, lo que también supone que recurren a otras formas de financiación y buscan un nuevo tipo de usuarios con hábitos de lectura diferentes a los que producen los medios de comunicación tradicionales: “Los medios más interesantes no están siendo creados por empresas periodísticas ni por los innovadores que solían hacerlo”.

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